En un clima de fuerte reordenamiento interno frente a la profunda crisis económica y social que atraviesa el país, la sede central del Partido Justicialista se convirtió en el epicentro de un debate político crucial.
Con la premisa de superar divisiones y recuperar la iniciativa política en todo el territorio nacional, la conducción del partido inició una ronda de negociaciones de alto nivel con el histórico brazo político de la CGT, sellando un compromiso de trabajo conjunto de cara a las próximas batallas electorales.
La mesa de debate en Matheu y el histórico reclamo por bancas
La secretaria general del PJ Nacional, Teresa García, encabezó un extenso cónclave de más de dos horas en la mítica sede de la calle Matheu 130 de la Ciudad de Buenos Aires junto a la cúpula de las 62 Organizaciones Peronistas. Durante el encuentro se coincidió en que la discusión no debe centrarse apresuradamente en candidaturas, sino en la elaboración urgente de un programa de gobierno que responda al complejo escenario social y laboral. En la reunión, García resaltó el rol de los dirigentes gremiales y elogió la trayectoria territorial y legislativa de Julio Rubén Ledesma, secretario general del SEOCA Zona Oeste.
A su vez, el secretario general de las 62 Organizaciones a nivel nacional, José Ibarra, expuso un reclamo histórico: que el Partido Justicialista vuelva a garantizar la representación orgánica del movimiento obrero en las listas. Ibarra enfatizó que desde hace varios años la estructura sindical carece de legisladores propios en el Congreso y exigió que se respete la participación directa de los trabajadores organizados en los futuros armados.
La unidad territorial como pilar para la reconstrucción política
La jornada contó con una nutrida comitiva sindical integrada por referentes como Fabián García (SOECRA), Guillermo Mangone, Rubén Grimaldi y representantes de sectores clave como Químicos y Petroquímicos, Caucho, USAFIP, Estaciones de Servicio, Comercio e Informáticos, junto a delegaciones regionales de Salta, Esteban Echeverría, Moreno, Morón, Ituzaingó y Hurlingham. Dirigentes como Karina Álvarez y Joaquín Santucho sostuvieron que las 62 Organizaciones deben funcionar como una «herramienta de unidad» no circunstancial, instando a intendentes y líderes territoriales a respaldar las normalizaciones gremiales para llevar esta articulación a cada municipio y provincia del país.
Con este primer paso en la sede partidaria, el peronismo y el sindicalismo buscan cerrar filas, pasando de la discusión interna a la acción concreta en el territorio, con el firme propósito de recuperar el protagonismo político y proyectar una alternativa consolidada hacia el año 2027.
