En medio de una creciente controversia por la calidad del trabajo y el endeudamiento de las familias en la Argentina, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, confirmó que existe una caída efectiva en la cantidad de trabajadores asalariados formales del sector privado.
Sin embargo, el funcionario justificó esta contracción al catalogarla como una migración voluntaria hacia esquemas más flexibles propiciada por la Ley Bases.
La migración laboral y el análisis de los salarios reales
El análisis sobre el panorama del empleo en el país se dio a conocer a través de una columna firmada en el diario La Nación. Sturzenegger reconoció expresamente la merma en el empleo registrado privado, argumentando que «una explicación posible es la ampliación del monotributo aprobada por el Congreso en la Ley Bases que facilitó que la gente migrara a esta modalidad más flexible y con menos carga tributaria». El titular de la cartera desreguladora sostuvo que, aunque el mercado sumó medio millón de puestos en los últimos tres años, la suba se explicó por 190.000 asalariados no registrados y 491.000 no asalariados, traccionados por el monotributo.
Respecto a los ingresos, el ministro remarcó diferencias metodológicas entre el SIPA, el INDEC Salarios y la Cuenta de Generación de Ingresos. Detalló que los trabajadores informales muestran una mejora real del 64% respecto al promedio de 2023, mientras que en los monotributistas el avance alcanza el 4%. Para el segmento asalariado formal, señaló aumentos de entre el 8% y el 13% a marzo respecto a diciembre de 2023, exhibiendo un comportamiento más «lateral» en comparación con los otros sectores.
Rechazo a intervenir por las deudas familiares y dura acusación a los bancos
En otro tramo del análisis, Sturzenegger descartó enfáticamente cualquier intervención del Estado frente al preocupante endeudamiento de los hogares argentinos, responsabilizando de forma directa a las entidades financieras. El ministro tildó a los bancos y emisoras de tarjetas no bancarias como «gente grande que sabe lo que hizo y a quién le prestó», agregando que «si ahora no les pagan, el problema principal es de ellos. Pero con tal de pegarle al Gobierno, vale cualquier cosa».
El funcionario argumentó que el crédito privado apenas representa el 12% del PBI y que la cartera irregular no llega al 1% del producto, por lo que cambiar la normativa afectaría la previsibilidad jurídica. Sturzenegger cerró ponderando el rumbo económico oficial, destacando que «este gobierno ha puesto a la economía en un sendero de crecimiento luego de 12 años de estancamiento», respaldándose en indicadores como la caída de la pobreza del 42% al 28%, un superávit fiscal sostenido durante tres años y un fuerte incremento en las exportaciones impulsado por las reformas estructurales.
