Existe un patrón que se repite en diversos casos de relevancia pública y judicial: figuras femeninas vinculadas a hombres de poder que sufren repentinas amnesias o atenuaciones en sus declaraciones.
De Fabiola Yañez a Candela Arizaga, se observa una dinámica de olvidos oportunos que terminan desvinculando a sus parejas de eventuales responsabilidades.
En primer lugar, Fabiola Yañez tildó en su momento a Alberto Fernández de corrupto y mujeriego; sin embargo, con el paso de los meses no volvió a pronunciarse sobre los episodios de violencia, las secretarias ni las causas judiciales asociadas.
Un fenómeno similar ocurrió con Jesica Cirio y los registros audiovisuales vinculados a Martín Insaurralde, donde la conductora limitó su postura a señalar: «Se produjo una vulneración sin mi consentimiento a mis soportes de archivos audiovisuales».
Asimismo, Karina Jelinek afirmó en su oportunidad no haber tenido conocimiento sobre las maniobras ni los bienes atribuidos a Leonardo Fariña.
El caso Candela Arizaga y los hechos en Puerto Madero
El caso más reciente involucra a Candela Arizaga, pareja de Facundo Moyano. Tras los incidentes registrados en el departamento del dirigente, la joven brindó una declaración ante las autoridades que desestimó cualquier acusación contra el sindicalista. Sobre el consumo de sustancias sostuvo: «No lo vi drogarse»; respecto a posibles agresiones afirmó: «No me pegó»; y al ser consultada sobre alguna irregularidad resumió: «Nada».
En su testimonio, Arizaga justificó el episodio argumentando insomnio: «Vimos una película y como no tenía sueño empecé a consumir cocaína». A ello agregó: «No fue una buena mezcla y tuve un brote psicótico», descartando discusiones de pareja: «No tuvimos ninguna discusión, ni siquiera tuvimos sexo». Sobre el origen de la sustancia, declaró: «La tenía en mi casa hace bastante, creo que me la habían regalado».
La declaración exime a Moyano de responsabilidades penales o civiles en el hecho, en medio de interrogantes sobre la presencia del chofer del dirigente en el lugar, la realización de pruebas toxicológicas y el estilo de vida del referente gremial en inmuebles de alto valor patrimonial en Puerto Madero y Belgrano.
Las finanzas del Sindicato de Peajes y el debate sobre la memoria
El contexto patrimonial de Moyano se cruza con la situación financiera del Sindicato Único de Trabajadores de Peaje. Según datos del organismo recaudador ARCA, el gremio registra una deuda cercana a los $34 millones; no obstante, en lo que va de 2026 adquirió 8 vehículos 0km por más de $400 millones para una nómina de 22 empleados.
A este escenario se suman los cuestionamientos por la organización de eventos multitudinarios del sector sindical con presencia de figuras del espectáculo y la política, abriendo la discusión sobre la gestión de fondos colectivos.
El debate sobre la memoria también alcanza el plano económico nacional. Recientemente, la expresidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, reflexionó sobre la gestión monetaria previa al señalar: «Puede ser que nos hayamos pasado un poco con la emisión», en referencia a los niveles de emisión récord alcanzados durante la administración anterior.
