En un intento por frenar el vendaval judicial y mediático en su contra, el consultor político Fernando Cerimedo difundió una carta dictada desde la prisión a su abogada, Margarita Arce.
A través de este escrito, el exasesor de Javier Milei y colaborador del mandatario boliviano Rodrigo Paz negó categóricamente su participación en el atentado perpetrado por sicarios contra su expareja, la abogada Nadia Beller. La declaración busca desmoronar cada una de las pruebas que la Fiscalía de Bolivia presentó para imputarlo por tentativa de feminicidio.
Las contundentes desmentidas sobre los dólares, los bots y el intento de fuga
En el documento, Cerimedo rechazó de plano las versiones sobre sumas millonarias halladas en su poder: «No encontraron 1 millón de dólares, dejen de decir eso», disparó, aclarando que el efectivo secuestrado provenía de un préstamo destinado a su instalación operativa mientras aguardaba la formalización de un contrato con la CAF. El estratega digital desmintió haber intentado huir hacia Argentina, asegurando que nunca sacó pasajes para dejar Bolivia y que acudió a Santa Cruz de la Sierra exclusivamente tras dialogar con Beller.
Respecto a los insumos tecnológicos incautados por los investigadores en La Paz, negó rotundamente la existencia de una «mini granja de bots»: «No había bots ni teléfonos, le pedimos al fiscal que desmienta eso. Lo que tenía eran módems móviles que no se usan para nada ilegal y además estaban en cajas», argumentó. Asimismo, rechazó cualquier vínculo con supuestos pagos a legisladores, sosteniendo que jamás insinuó o presenció un hecho semejante.
Su versión sobre la emboscada a la abogada y denuncias contra el Gobierno boliviano
La defensa del consultor también buscó desarticular la hipótesis acusatoria sobre la logística del ataque. Negó haber convocado a su expareja al lugar donde fue baleada con el pretexto de entregarle información sobre un supuesto caso de abuso vinculado al expresidente Evo Morales, afirmando no haber tenido contacto con las personas que abordaron a la víctima. Además, precisó que no le ofreció escoltas armados de forma antojadiza, sino que fue la propia Beller quien se los solicitó por temor ante la extrañeza de la situación.
Por último, aclaró su rol en la administración local al ratificar que asesora de manera personal y colaborativa a Rodrigo Paz a la espera del contrato con la CAF, desmintiendo de forma tajante las declaraciones del vicepresidente Lara sobre su participación en reuniones de Gabinete, a quien anticipó que denunciará por falso testimonio.
