En una jornada histórica atravesada por momentos de altísima efervescencia y cruces de máxima tensión, la Unión Cívica Radical de Chubut definió su futuro político mediante un verdadero contundente golpe de autoridad.
El plenario provincial llevado a cabo en la ciudad cordillerana de Esquel consagró a Gerardo Merino como el nuevo presidente del partido centenario tras imponerse con una contundente diferencia de 40 votos frente a los 25 sufragios obtenidos por Sergio Guajardo. Con esta victoria arrolladora, el oficialismo partidario no solo sepultó los intentos de quiebre de los sectores disidentes, sino que dejó ratificado y blindado el alineamiento estratégico con la gestión del gobernador Ignacio “Nacho” Torres.
Empujones, clima caldeado y una victoria irreversible en Esquel
El inicio de la cumbre radical amenazaba con un desenlace institucional complejo. Las horas previas estuvieron marcadas por provocaciones en el ingreso al recinto, donde militantes desplegaron una bandera calificada de agraviante que tildaba de «traidores» a los referentes de la conducción saliente y los vinculaba con el peronismo. La efervescencia escaló a tal punto que se registraron empujones y algunos golpes de puño antes de que los delegados lograran sentarse a debatir.
Pese al ruido periférico y los permanentes reclamos del bloque cordillerano —que exigía el voto secreto argumentando presiones externas del Ejecutivo provincial—, la votación confirmó que la mayoría de los asambleístas ya tenía su posición tomada. El contundente resultado expuso que el despliegue mediático de la oposición carecía de la densidad de votos requerida para torcer el rumbo de la asamblea, repitiendo el esquema de las internas de 2023 donde se impuso la mirada más pragmática de la fuerza.
El radicalismo asegura su musculatura y se consolida en el esquema de poder
Con el resultado consolidado, Merino asume la conducción del centenario partido garantizando una relación orgánica y un trabajo en tándem con la gestión de Fontana 50. La dirigencia entendió que las disputas de aislamiento o confrontación atentaban contra los espacios de poder alcanzados dentro de la coalición gobernante y optó por respaldar la gobernabilidad en el territorio chubutense.
La cumbre en Esquel cierra un capítulo de fuertes fricciones internas y abre una etapa orientada a consolidar la presencia territorial de la UCR. La nueva conducción trabajará para potenciar el rol del partido en los municipios y comunas de la provincia, siempre coordinando sus acciones junto al proyecto político que encabeza Ignacio Torres.
