Puerto Madryn: ya se registraron nueve casos de intoxicación infantil por drogas en lo que va de 2026.
La problemática del consumo de sustancias se enquista en los sectores más vulnerables de Puerto Madryn y encendió las alertas en el sistema de salud local. Según informó la pediatra del Hospital Andrés Isola, Inés Andriani (MP 5358), en lo que va de 2026 ya se detectaron nueve casos de intoxicación infantil por cocaína y marihuana, una cifra que supera ampliamente los cinco episodios registrados durante todo el año anterior.
El fenómeno expone un escenario complejo que abarca desde la exposición fetal durante el embarazo y la transmisión a través de la lactancia materna, hasta la ingesta o contacto accidental en hogares atravesados por entornos de consumo.
Un problema estructural y social
Para los profesionales sanitarios, el incremento de estos casos no constituye un hecho aislado, sino el reflejo de un marcado deterioro social y económico, sumado a la falta de contención en sectores juveniles.
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«Claramente es una situación sumamente grave y alarmante», advirtió Andriani, al señalar que la falta de escolarización y de redes de prevención en los jóvenes termina impactando de manera directa en la niñez.
No obstante, desde el equipo médico remarcaron la necesidad de evitar estigmatizaciones. La mayoría de las madres que atraviesan esta realidad lo hacen en condiciones de extrema vulnerabilidad, con carencias de herramientas o desconocimiento absoluto sobre cómo las sustancias —como la cocaína y la marihuana— se filtran en la leche materna o afectan el desarrollo del bebé.
Consecuencias clínicas y neurológicas
Las secuelas en los menores pueden manifestarse de forma inmediata o evidenciarse con el paso del tiempo. En las etapas agudas, los especialistas detectan:
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Cuadros severos de irritabilidad.
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Problemas cardíacos y trastornos del sueño.
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Dificultades graves en la alimentación.
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Síndromes de abstinencia.
Asimismo, la exposición temprana deja secuelas a largo plazo que suelen hacerse visibles con el ingreso a la etapa escolar, tales como trastornos de conducta, déficit de atención e hiperactividad, además de alteraciones en el crecimiento y en el desarrollo neurológico.
Protocolos y abordaje integral
Ante la confirmación de un cuadro de intoxicación por lactancia, los protocolos del hospital exigen la suspensión inmediata de la alimentación materna y la garantía de acceso a fórmulas complementarias.
En paralelo, se despliega un abordaje interdisciplinario que involucra a pediatras, trabajadores sociales, profesionales de salud mental y equipos comunitarios para realizar un seguimiento riguroso de cada grupo familiar y evitar nuevas vulneraciones de derechos. Desde el hospital insisten en que el eje central debe ser la prevención temprana, el fortalecimiento de la información en los barrios y la contención integral de las familias.
