Tras la conmoción generada por los recientes eventos telúricos registrados en Perú, Colombia y Venezuela, el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) —dependiente del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR)— emitió un comunicado oficial para llevar tranquilidad a la población y desestimar la posibilidad de un efecto «dominó» sobre el territorio argentino
Desde el organismo técnico explicaron que los movimientos telúricos ocurridos en el norte de Sudamérica corresponden a fallas geológicas específicas y no constituyen un factor desencadenante o de riesgo directo para el suelo argentino.
Asimismo, remarcaron una serie de conceptos clave sobre la actividad telúrica:
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Imposibilidad de predicción: La ciencia sismológica actual no posee herramientas para anticipar la fecha, hora, ubicación exacta o magnitud de un terremoto.
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Eventos independientes: Los sismos responde a tensiones tectónicas locales; los eventos en la región andina del norte no «viajan» ni predisponen réplicas en la placa sudamericana dentro de Argentina.
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Gestión del riesgo: El trabajo científico se enfoca en la elaboración de mapas de peligrosidad y probabilidades a largo plazo para adecuar las normas de construcción sismorresistente.
El mapa de peligrosidad en la Argentina
El INPRES recordó que la Argentina es un país con actividad sísmica constante, pero con un nivel de riesgo distribuido de manera muy desigual. Mientras que la franja del centro-oeste (principalmente las provincias de San Juan y Mendoza) concentra los niveles más altos de aceleración del suelo por su cercanía a la Cordillera de los Andes, la región pampeana y el litoral presentan un riesgo prácticamente nulo.
