Tras concretar una profunda y polémica reestructuración del plantel profesional durante el último mercado de pases —que incluyó la incorporación de nueve refuerzos y la partida de 15 futbolistas—, la dirigencia de River Plate debe resolver con urgencia dos casos críticos de cara a la próxima temporada.
La mesa directiva encabezada por Stéfano Di Carlo, Enzo Francescoli y Pablo Longoria tiene sobre la mesa los contratos de Fausto Vera y Ezequiel Centurión, ambos con fecha de vencimiento fijada para diciembre de este año. La definición ocurre en un clima de transición técnica, dado que se da por hecho que Leonardo Ponzio dejará la conducción del primer equipo al concluir la participación del Millonario en el presente Torneo Clausura.
El volante central y el guardameta rionegrino transitan realidades deportivas y contractuales muy distintas, pero con un denominador común: la imperiosa necesidad de que la comisión directiva adopte una postura firme en las semanas venideras.
La millonaria opción de compra de Fausto Vera en la cuenta regresiva
El caso del mediocampista surgido de las divisiones inferiores de Argentinos Juniors representa la decisión económica más fuerte. Vera desembarcó en Núñez a préstamo desde Atlético Mineiro con una opción de compra fijada en cuatro millones de dólares. Si bien el jugador tuvo un inicio prometedor bajo los ciclos técnicos de Marcelo Gallardo y Eduardo Coudet actuando como volante suelto —con tareas vinculadas a la presión ofensiva mientras Aníbal Moreno ocupaba el eje central—, de a poco perdió rodaje en el equipo titular.
Su reaparición en la alineación principal se produjo recién tras la salida del «Chacho» Coudet y la posterior lesión del mediocentro titular. Instalado nuevamente en su posición natural con actuaciones destacadas, la dirigencia evalúa si desembolsará la cifra estipulada por el club brasileño. La evaluación definitiva dependerá en gran medida de su rendimiento en los compromisos oficiales restantes del semestre, instancia donde todavía no se entablaron charlas formales con la entidad de Belo Horizonte.
El dilema del arco: la explosión de Beltrán y el futuro de Centurión
Por otra parte, la situación de Ezequiel Centurión plantea un escenario de negociación completamente diferente. El arquero de 29 años regresó de su préstamo en Independiente Rivadavia con la meta de competir por la sucesión de Franco Armani. Sin embargo, una inoportuna lesión lo marginó del arranque de las competencias en este 2026 y abrió la puerta al irrupción de Santiago Beltrán, quien se adueñó del arco de la Banda Roja a fuerza de rendimientos determinantes, relegando al rionegrino a disputar únicamente tres encuentros en la Categoría Reserva tras su alta médica.
A pesar de no haber sumado minutos con la Primera División en todo el año, la intención de la CD es ofrecerle una renovación de contrato para mantenerlo en la plantilla. No obstante, la decisión final recaerá en el futbolista, quien podría optar por quedarse con el pase en su poder para buscar continuidad en otra institución. Paralelamente, en los pasillos de Núñez consideran prioritario incorporar a otro guardameta en el próximo libro de pases, ya que nadie garantiza de momento la permanencia de Beltrán para el ciclo 2027.
