El proyecto de Ley de Presupuesto 2027 ingresó al Congreso con proyecciones de una inflación del 18%, un dólar oficial a $1847,60 y un crecimiento económico del 4%.
Sin embargo, bloques de la oposición encendieron las alarmas por posibles recortes en los fondos para Discapacidad y Educación Superior, anticipando una dura batalla legislativa en la Comisión de Presupuesto.
El Gobierno nacional formalizó la presentación del proyecto de Ley de Presupuesto de gastos generales para el ejercicio 2027, con el compromiso de mantener por cuarto año consecutivo el equilibrio fiscal y el superávit financiero. No obstante, las bancadas de Provincias Unidas, la Coalición Cívica y Unión por la Patria advirtieron que la iniciativa contempla modificaciones en partidas sensibles.
El debate en la comisión presidida por Bertie Benegas Lynch tiene como fecha proyectada para su primera presentación el próximo 7 de octubre. Desde el oficialismo prevén convocar a los secretarios de Hacienda, Carlos Guberman, y de Finanzas, Federico Furiase, mientras que diversos sectores de la oposición reclaman la citación del ministro de Economía, Luis Caputo, y del resto del gabinete.
El diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, denunció que el Ejecutivo busca modificar el marco legal de protección al sector:
“En pleno debate del plenario de comisiones emplazadas, y con fecha de dictamen ya fijada para tratar la Emergencia en Discapacidad, el Gobierno intenta colar en el Presupuesto 2027 la derogación de artículos centrales de la Ley de Emergencia en Discapacidad”.
Por su parte, el legislador socialista Esteban Paulón cuestionó el margen de tiempo del envío y confirmó gestiones con el sector académico:
“Sobre la hora y con recortes varios ingresó el proyecto de Presupuesto 2027. Las próximas semanas serán clave para poder ‘develar’ el modelo de país que piensan (Javier) Milei y (Luis) Caputo”.
Las prioridades del gasto y la negociación con las provincias
Desde la bancada de Unión por la Patria, el diputado Diego Giuliano instó a examinar en detalle la distribución territorial de los fondos públicos:
“El Presupuesto también muestra qué país existe para el Gobierno. Hay que mirar cuánto aparece el interior, cuánto aparece la infraestructura, cuánto aparece el transporte y qué lugar ocupan las provincias. El presupuesto define prioridades, distribuye recursos y deja en claro quiénes forman parte del proyecto de país y quiénes quedan afuera. Esperamos que el déficit cero no lo pague la gente nuevamente”.
Frente a los cuestionamientos, desde el bloque de La Libertad Avanza aseguraron que la propuesta no es rígida y que existirá margen para la negociación parlamentaria:
“El proyecto no se votará a libro cerrado, nunca lo hicimos”.
Estrategia legislativa y búsqueda de acuerdos
La conducción de la estrategia en la Cámara Baja estará a cargo de su presidente, Martín Menem, quien articulará el trabajo junto al jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, y las diputadas Silvana Giudici y Laura Rodríguez Machado. En paralelo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene rondas de negociación con gobernadores de diversas provincias para asegurar apoyos al proyecto.
El oficialismo busca consolidar un núcleo de votos sumando a sus 95 diputados propios el respaldo del PRO, conducido por Cristian Ritondo, y sectores de la UCR. Asimismo, entabló conversaciones con bloques provinciales vinculados a los Ejecutivos de Tucumán, Catamarca, San Juan, Neuquén, Santa Cruz, Misiones y Salta, cuyos gobiernos necesitan coordinar sus esquemas tributarios locales con la pauta nacional.
En la previa al debate, el ministro Luis Caputo ratificó el eje financiero de la propuesta oficial:
“Vamos a estar presentando por cuarto año consecutivo superávit financiero fiscal; va a ser la primera vez en nuestra historia que, no estando en default, Argentina tiene cuatro años consecutivos de superávit en la línea financiera. Es un dato para remarcar”.
