El bolsillo de los argentinos no encuentra respiro y los indicadores económicos encendieron nuevamente todas las alarmas.
Durante el mes de agosto, el consumo privado experimentó un descenso del 0,6% en comparación con el mismo período del año anterior, encadenando de esta manera su novena caída interanual consecutiva. En el análisis mensual desestacionalizado frente a julio, la actividad mostró un claro retroceso del 1,2%, registrando su segunda contracción seguida y acumulando una disminución del 1,4% en los primeros ocho meses de 2026.
Desplome en el consumo masivo, receso en turismo y tarjetas en rojo
A partir del indicador de consumo elaborado por la Universidad de Palermo, la peor parte de la parálisis la sufren los artículos de primera necesidad. Los productos encuadrados en la categoría de «consumo masivo» mostraron un marcado desplome del 4,9% interanual, acumlando una baja del 3,2% en lo que va del año. Asimismo, el sector ligado a los servicios recreativos y al turismo se retrajo un 5,7% respecto a agosto de 2025, profundizando un marcado declive del 14% en la suma acumulada desde enero.
Esta contracción del poder de compra coincide con un claro freno en las herramientas de financiamiento familiar. Los préstamos orientados al consumo profundizaron sus caídas en términos reales: el uso de tarjetas de crédito cayó un 11,3% interanual durante agosto, mientras que la solicitud de créditos personales cedió un 7,5%. Como reflejo directo de la parálisis comercial, la recaudación impositiva general sufrió un retroceso del 3,1% tras el leve repunte que había experimentado en julio.
El fenómeno de las motos y el comportamiento de los bienes durables
Por el contrario, el segmento de bienes durables presentó una tímida suba interanual del 1%, aunque todavía conserva una contracción acumulada del 1,4% en lo que va del año. Dentro de este rubro, el verdadero motor de resistencia lo constituyó el mercado de los vehículos de dos ruedas: los patentamientos de motocicletas se dispararon un 34,7% interanual en agosto, manteniendo tasas de crecimiento de dos dígitos desde diciembre y registrando un alza acumulada del 42,1% en el año.
Finalmente, el sector de productos semidurables registró un crecimiento del 3,3% en comparación con agosto del año pasado, si bien en el balance anual mantiene una baja del 1,4%, en un contexto donde las familias reorganizan prioridades ante la persistente recesión.
