Una dura publicación en redes sociales generó un imprevisto temblor internacional entre la Argentina y el gigante asiático.
El Director de Comunicación Digital de la Nación, Juan Carreira (conocido en redes como «Juan Doe»), acusó directamente al Partido Comunista de China de ser responsable por la trágica catástrofe humanitaria ocurrida en Nepal, sentenciando que «el Partido Comunista vestido de ‘empresario’ mata». La publicación provocó una fulminante reacción del gobierno de Xi Jinping, que emitió un durísimo comunicado mediante su embajada acusando al funcionario de difamar con «especulaciones malintencionadas carentes de fundamento», además de convocar a una reunión de urgencia en Pekín al embajador argentino Marcelo Suárez Salvia. En la Casa Rosada buscan minimizar la crisis y confían en que el conflicto no pase a mayores.
La insólita defensa en Balcarce 50 ante el rechazo asiático
A pesar del malestar internacional, en los pasillos de Balcarce 50 intentan quitarle dramatismo a la situación y aseguran que, hasta el momento, no está prevista ninguna disculpa o aclaración pública. El presidente Javier Milei —quien ha moderado su discurso definiendo recientemente a China como un «gran socio comercial»— optó por el silencio. En el entorno libertario justifican la maniobra argumentando que el tuit fue publicado bajo un pseudónimo personal y no desde canales institucionales oficiales, argumentando que Carreira «tuiteó en modo noviembre 2023». Pese a esta postura oficial de «dejar enfriar» el tema, dirigentes del propio espacio oficialista reconocieron en privado su incomodidad respecto al accionar del comunicador digital.
Un conflicto que desafía los estratégicos acuerdos comerciales
La tensión diplomática irrumpe en un contexto sensible para el comercio exterior argentino, justo cuando Beijing desplegaba tareas de rescate y asistencia en Nepal. Desde la Embajada de China manifestaron su repudio e indignación al sostener que el funcionario actuó «movido por prejuicios ideológicos sesgados» para manchar la imagen internacional del país asiático. Mientras la diplomacia oriental exige explicaciones y formalizó su reclamo a las autoridades diplomáticas argentinas, el Ejecutivo nacional apuesta a que las aguas se calmen en los próximos días sin comprometer el vínculo con uno de sus socios económicos más determinantes.
