En un paso clave para consolidar la estrecha alianza internacional trazada por la administración libertaria, el canciller Pablo Quirno recibió formalmente copia de las cartas credenciales de la nueva embajadora de Israel en la República Argentina, Ahuva Spieler Reshef.
El encuentro oficial selló el inicio de las funciones diplomáticas de la representante de Tel Aviv en Buenos Aires, ratificando el alineamiento geopolítico promovido por la Casa Rosada.
A través de un mensaje público difundido en sus canales institucionales, el titular de la Cancillería argentina celebró el arribo de la diplomática y reitero el compromiso bilateral de la gestión actual. “Argentina e Israel comparten los valores de la libertad, la democracia y la lucha sin concesiones contra el terrorismo. Bajo el liderazgo del Presidente Milei, nuestro país reafirma su alianza estratégica con Israel. ¡Bienvenida, Embajadora!”, expresó el funcionario.
Trayectoria diplomática y un hito histórico en Asia
Ahuva Spieler Reshef posee un extenso recorrido dentro del servicio exterior. Nacida en 1973 en la antigua República Socialista Soviética de Moldavia (ex URSS), emigró junto a sus familiares a Israel en 1979. Tras completar sus estudios superiores en Estudios del Lejano Oriente (especializada en China) y Relaciones Internacionales en la prestigiosa Universidad Hebrea de Jerusalén, ingresó formalmente al Ministerio de Relaciones Exteriores israelí en 2001.
A lo largo de su carrera previa a su llegada al país, desempeñó funciones diplomáticas en misiones estratégicas situadas en Costa Rica y España. Asimismo, marcó un precedente institucional al convertirse en la primera mujer designada cónsul general de Israel para Hong Kong y Macao. Habiendo sido identificada públicamente durante 2026 para asumir la representación en Buenos Aires, su desembarco oficializa el relevo en la sede diplomática local.
Emotivo gesto en la memoria del atentado de 1992
Apenas pisó suelo argentino, la embajadora Reshef inició su agenda institucional con un acto de fuerte peso simbólico. La diplomática decidió trasladarse directamente al predio ubicado en la intersección de las calles Arroyo y Suipacha, sitio donde se erigía la sede de la Embajada de Israel hasta el brutal ataque terrorista perpetrado el 17 de marzo de 1992.
En el lugar del atentado, la diplomática rindió homenaje a las víctimas mortales depositando una ofrenda floral en el sitio conmemorativo. Definido por la propia funcionaria como un acto “fundacional y de profundo significado”, reafirmó su postura de “mantener viva la memoria y sostener el compromiso en la defensa de los valores que hermanan a ambos países” a lo largo de su gestión en territorio nacional.
