Un tenso momento se vivió este martes en el Salón de Conferencias de la Casa Rosada durante el habitual contacto con los medios de comunicación.
Frente al cerco judicial que acorrala al exjefe de Gabinete Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito, el vocero presidencial Adrián Ravier marcó una tajante distancia oficial y evitó meter las manos en el fuego por el exfuncionario de Javier Milei. Ante las incisivas preguntas de la prensa acreditada, la Portavocía dejó en claro que la administración libertaria no emitirá juicios de valor ni comentarios defensivos mientras la causa siga su curso en los tribunales.
La contundente respuesta de la Casa Rosada y el blindaje a la Ley de Inocencia Fiscal II
El vocero Adrián Ravier fue categórico al despegar al Poder Ejecutivo de la complicada situación procesal de quien fuera uno de los voceros y colaboradores más estrechos del Presidente. «Manuel¡Escándalo por Adorni! El Gobierno rompe el silencio y crecen las dudas
La polémica por el patrimonio del exjefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo de alto voltaje político. En medio de la investigación judicial que lo acorrala por presunto enriquecimiento ilícito, el oficialismo intentó despegarse de la causa y optó por una dura postura de neutralidad tras las inconsistencias detectadas en la justificación de sus bienes.
La insólita maniobra con criptomonedas y las graves contradicciones que acorralan al ex funcionario
En un extenso escrito de 78 páginas presentado por su abogado Matías Ledesma ante la Justicia, Adorni intentó justificar sus dólares en efectivo y diversos gastos bajo la lupa argumentando supuestas operaciones con activos digitales. Según su versión, poseía cerca de US$ 591.544 repartidos en ocho direcciones de Bitcoin, las cuales habría adquirido en 2014 y liquidado para 2018 —antes de asumir en la función pública— mediante transacciones presenciales y en efectivo en lugares públicos, utilizando dinero resguardado fuera del sistema financiero como un «escaparte de la vieja política».
Sin embargo, la estrategia defensiva tambalea de forma dramática. Se detectaron severas contradicciones entre su presentación judicial y sus propias declaraciones públicas del pasado. Sin ir más lejos, durante una videoconferencia para la billetera virtual Lemon el 19 de octubre de 2020, el propio exjefe de Gabinete relató una anécdota ocurrida presuntamente en 2015 donde afirmaba con contundencia que para ese año ni siquiera sabía qué eran las criptomonedas, lo que echa por tierra la versión de sus millonarias compras en 2014. Todo esto ocurre luego de que el exfuncionario lograra extender el plazo para justificar sus bienes al obtener 15 días adicionales.
La postura oficial del Ejecutivo: distancia total y defensa firme de la Ley de Inocencia Fiscal II
Frente a la catarata de preguntas en la habitual conferencia de prensa de los martes, el vocero presidencial, Adrián Ravier, fue tajante al despegar a la Casa Rosada del escándalo. Al ser consultado sobre si el Gobierno considera que la causa por enriquecimiento ilícito se trata de un caso de corrupción, sostuvo: «Manuel Adorni es una persona que no forma parte de este Gobierno. Todo lo relativo a su situación está en manos de la Justicia. No vamos a agregar más información, en todo caso esperaremos que la Justicia hable».
Por otra parte, Ravier pidió «separar las cosas» al ser repreguntado por el impacto de este caso en el proyecto de Ley de Inocencia Fiscal II, iniciativa que podría beneficiar situaciones de dinero no declarado. El vocero aclaró que dicho proyecto busca que «el dinero vuelva a los bancos para que se convierta en ahorro, podamos lograr inversión y recuperemos el crecimiento», ratificando que la consideran una ley fundamental sin vinculación directa con el expediente judicial del ex funcionario.
Ahora, toda la atención política y judicial queda centrada en la rigurosa evaluación que realizará el fiscal para resolver cómo avanza la situación procesal de Adorni tras este controvertido descargo.
