La tensión en la Fórmula 1 llegó a su punto más alto tras disputarse el Gran Premio de Azerbaiyán. Un gravísimo incidente en pista provocado por el argentino Franco Colapinto terminó con los dos monoplazas de la escudería Alpine completamente destruidos y fuera de carrera.
La magnitud del despiste desencadenó una catarata de ataques, agresiones y amenazas en las plataformas digitales, obligando al equipo francés a romper el silencio para exigir un freno inmediato al acoso en redes sociales.
La escudería difundió un contundente comunicado tras constatar que los ataques cibernéticos alcanzaron a pilotos, integrantes del equipo, periodistas y competidores rivales.
El peligroso error en Bakú que desató el desastre en la curva 1
La controversia se originó en la vuelta 36 del circuito callejero de Bakú, inmediatamente después del reinicio de la competencia tras el choque de Alex Albon contra el muro de contención. Al llegar a la primera curva, Colapinto se pasó marcadamente en el frenaje, bloqueó sus neumáticos e impactó de lleno contra su compañero Pierre Gasly, quien marchaba en la séptima posición.
El impacto no solo dejó fuera de competencia a ambos representantes de Alpine, sino que también involucró al vigente campeón mundial Lando Norris. Tras la colisión, Norris lanzó durísimos cuestionamientos contra la presencia del joven piloto argentino en la categoría, pidiendo incluso sanciones severas ante las autoridades deportivas.
Amenazas a Gasly, la advertencia de Briatore y la postura oficial de Alpine
El clima hostil dentro del equipo venía escalando desde el Gran Premio de España, donde Gasly no cediere su posición ante Colapinto antes de ingresar a boxes. Aquella maniobra derivó en feroces amenazas de muerte dirigidas al piloto francés y a su familia a través de las redes. La gravedad de los mensajes motivó la reacción de Flavio Briatore, quien advirtió enfáticamente con cortar todo tipo de contacto con los medios de prensa argentinos si las agresiones continuaban.
Ante este complejo escenario, el equipo Alpine emitió un comunicado oficial con una postura categórica:
«Como equipo, sentimos que es necesario volver a expresarnos sobre el odio y los ataques que circulan en internet tras el Gran Premio de Azerbaiyán. No solo están dirigidos a uno de nuestros propios pilotos, sino también a miembros de la comunidad de la Fórmula 1, incluidos los medios, y a nuestros rivales en las pistas. Los errores ocurren cuando se corre al límite, y sin importar el resultado, nadie debería ser blanco de comentarios de odio o abuso.»
El comunicado subrayó además que la condena al acoso digital busca erradicar la violencia independientemente del equipo o piloto al que apoyen los fanáticos. En este marco, la escudería confirmó que mantendrá mesas de trabajo junto a la FIA y los organizadores del campeonato para implementar medidas concretas que garanticen una competencia sana.
