Pericias confirman alta velocidad en el vuelco fatal de la Ruta 3.
La comunidad deportiva de La Pampa y Santa Cruz continúa conmocionada tras el trágico accidente ocurrido el pasado lunes en el norte santacruceño. Las autoridades han comenzado a reconstruir la mecánica del siniestro que se cobró la vida de Emanuel Leguizamón, un joven árbitro de 24 años.
El informe preliminar de los especialistas en accidentología vial arroja datos determinantes sobre las causas que desencadenaron la tragedia en un sector conocido por su peligrosidad, poniendo nuevamente en el centro del debate el estado y la señalización de las rutas nacionales en la región patagónica.
Un despiste a alta velocidad y 180 metros de vuelcos
La reconstrucción de los peritos de Criminalística indica que la camioneta Ford Ranger, en la que se desplazaban los cuatro colegiados, circulaba a una velocidad excesiva para el tramo en cuestión. Según Radio 3, al transitar por una curva en dirección sur-norte, el rodado se desvió hacia la banquina, regresó bruscamente a la cinta asfáltica e impactó violentamente contra el guarda-rail. Este primer choque provocó que el vehículo perdiera una de sus ruedas, iniciando una incontrolable secuencia de vuelcos.
La inercia del impacto fue tal que el vehículo recorrió más de 180 metros dando tumbos, perdiendo otras piezas y autopartes en el trayecto antes de quedar invertido y con destrucción total. El escenario, ubicado en el kilómetro 1.949 de la Ruta Nacional 3, en la zona de Cañadón Minerales, fue calificado por los equipos de rescate como «impresionante». La combinación de una recta prolongada con un descenso pronunciado y curvas cerradas ha sido señalada reiteradamente como una trampa mortal para conductores que no conocen el terreno.
El regreso truncado de una terna arbitral pampeana
Los ocupantes del vehículo eran residentes de Santa Rosa, La Pampa, y regresaban de Río Gallegos tras haber dirigido una final del Torneo Regional Federal Amateur. Emanuel Leguizamón, quien viajaba en el asiento del acompañante, falleció de forma instantánea debido a la magnitud de los impactos. Los otros tres árbitros que integraban el equipo fueron rescatados con vida de entre los hierros retorcidos gracias a la labor de los bomberos, aunque su estado de salud es delicado.
Actualmente, los sobrevivientes se encuentran internados en la unidad de terapia intensiva del Hospital Zonal de Caleta Olivia con pronóstico reservado. Mientras el mundo del fútbol regional rinde homenaje al joven fallecido, la justicia santacruceña aguarda los resultados finales de las pericias mecánicas para determinar si hubo fallas técnicas en la camioneta o si el factor humano, potenciado por la geografía del lugar, fue el único desencadenante. La investigación continúa centrada en el análisis de las huellas de frenado y el estado del pavimento al momento del siniestro.




