El proyecto impulsado por el oficialismo se tratará este martes en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Tras la advertencia de la Cámara Nacional Electoral por los plazos, la mesa política encabezada por Karina Milei busca cerrar acuerdos distritales para lograr la eliminación de las PASO.
Apurado por los plazos fijados por la Cámara Nacional Electoral, el oficialismo pondrá en marcha este martes el debate por la reforma electoral en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. La iniciativa, considerada determinante para la estrategia de cara a 2027, enfrenta el desafío de reunir los votos necesarios en la Cámara Alta para aprobar uno de sus puntos más controvertidos: la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La urgencia del tratamiento responde a una reciente acordada del máximo tribunal electoral, donde se advirtió que cualquier modificación en el sistema de votación vigente debe comunicarse con la debida antelación para poder ser aplicada en los próximos comicios.
Frente a esta advertencia, la mesa política que encabeza la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, busca acelerar la estrategia para destrabar la iniciativa, que permanecía sin cambios en el Senado desde el pasado 22 de abril.
La negociación trabada: acuerdos territoriales vs. exigencia oficial
El principal obstáculo de la Casa Rosada radica en la resistencia de los bloques aliados para acompañar la suspensión o eliminación de las primarias sin obtener garantías previas para sus distritos.
Desde el sector libertario reconocen la tensión existente en el armado del consenso:
“Están demorando. Al único al que le conviene eliminar las PASO es al Gobierno. Por eso hay que negociar, pero (los aliados) no quieren otras leyes, quieren acuerdos en sus distritos”.
La conducción oficialista fijó la aprobación de la reforma como condición indispensable para habilitar el armado de alianzas electorales provinciales. Sin embargo, la postura genera un esquema de desconfianza mutua dentro del Congreso.
“La Libertad Avanza no quiere acordar hasta que no voten la ley y los aliados no quieren votar hasta no acordar”, sintetizó un senador de la Cámara Alta.
El rol clave de los gobernadores y los apoyos confirmados
La reunión pactada para este martes a las 15:30 en el Senado tendrá un carácter informativo, pero funcionará como un testeo de fuerzas para evaluar el margen de negociación del Poder Ejecutivo.
En el arco parlamentario coinciden en que la resolución del proyecto no se definirá en las comisiones, sino en los despachos del Poder Ejecutivo:
“Va a depender de cómo el Ejecutivo arregla con los gobernadores”, señaló un senador dialoguista.
En este marco, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al armador Eduardo «Lule» Menem y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, llevan adelante las gestiones con las provincias para encauzar el proyecto.
Hasta la fecha, el Gobierno sumó el respaldo explícito de un grupo de mandatarios provinciales integrado por Claudio Poggi (San Luis), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Rolando Figueroa (Neuquén). Pese a estos acompañamientos, los números no alcanzan para garantizar la mayoría en el recinto, por lo que las próximas semanas resultarán clave para el oficialismo.
