Lionel Messi empresario: el imperio global que construye tras su retiro de la Selección Argentina.
Tras cerrar su ciclo dorado con la camiseta albiceleste luego del Mundial 2026, el capitán argentino consolida su faceta como inversor y magnate de la industria deportiva. Con la mira puesta en la adquisición de clubes en Europa y Sudamérica, tecnología y esports, el astro proyecta su legado más allá de las canchas.
Un nuevo capítulo tras el adiós a la Albiceleste
La final del Mundial 2026 frente a España marcó el punto final para una de las trayectorias más imponentes de la historia del fútbol: la despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina. Sin embargo, mientras continúa vigente en el Inter Miami de la MLS, el rosarino comienza a exhibir con nitidez los contornos de su próxima gran etapa: la consolidación de un ambicioso emporio empresarial ligado al deporte, los negocios y la tecnología.
La señal más rotunda de esta transición llegó desde el fútbol europeo. Messi alcanzó un principio de acuerdo para adquirir el 100% de las acciones del Eldense, institución que milita en la Segunda División de España. Aunque la operación transita los carriles legales de auditoría y la aprobación del Consejo Superior de Deportes, la jugada confirma su fuerte apetito por la gestión institucional.
El mapa de clubes bajo la órbita de Messi
La posible llegada al Eldense no representa un movimiento aislado dentro de su estrategia corporativa. Durante este 2026, el astro ya había dado un paso similar en abril al comprar la UE Cornellà, un club de la quinta categoría ibérica reconocido por su destacada labor en la formación de juveniles.
A este entramado europeo se le suman proyectos de raíces familiares y de cercanía afectiva en Sudamérica:
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Leones de Rosario: El proyecto futbolístico impulsado por su círculo íntimo en Argentina.
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Deportivo LSM: La institución uruguaya que coadministra junto a su amigo y socio Luis Suárez.
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Inter Miami: Franquicia de la Major League Soccer en la cual tiene previsto asumir una participación accionaria formal una vez que concluya su etapa como jugador profesional.
Los analistas deportivos señalan que este desembarco en distintas categorías responde a una visión a largo plazo. Lejos de buscar gastos desmedidos —restringidos por los estrictos controles económicos y límites salariales vigentes en el fútbol español—, la red de clubes apunta a estructurar una sólida plataforma de captación, desarrollo y formación integral de talentos.
Diversificación: tecnología, entretenimiento y esports
El plan de negocios de Messi trasciende el esférico y abarca sectores de vanguardia en la economía digital. Uno de los pilares es Play Time Sports-Tech HoldCo, una sociedad de inversión creada específicamente para apostar por iniciativas que cruzan el deporte y la innovación tecnológica.
Asimismo, su desembarco como socio de KRÜ Esports —la organización de deportes electrónicos fundada por su gran amigo Sergio «Kun» Agüero— le permite capitalizar la enorme tracción comercial de las nuevas audiencias globales y el ecosistema gamer.
De esta manera, el mejor jugador del planeta transita la mutación definitiva: deja de ser únicamente la estrella que genera ingresos para terceros y se erige como un decisor clave de la industria, eligiendo qué proyectos respaldar y qué capitales dinamizar. El retiro de la Selección no representa el alejamiento de la disciplina, sino el puntapié inicial para redefinir su rol en el deporte mundial desde la cima del empresariado.
