El Papa León XIV visitará el histórico Cottolengo Don Orione de Claypole en un momento crucial para las personas con discapacidad en la Argentina.
La histórica institución, que en 2026 cumple 90 años brindando contención y calidad de vida a cientos de residentes, atraviesa una compleja realidad económica marcada por retrasos en los pagos y la discusión en torno a los recortes presupuestarios en el área.
El consejero provincial de los Cottolengos de Argentina, Uruguay y Paraguay, el sacerdote Aníbal Quevedo, destacó que la llegada del Sumo Pontífice representa una oportunidad inédita para romper con la invisibilización del sector y reflexionar sobre la inclusión real.
Una histórica institución de fe, amor y dignidad en Claypole
Fundado el 21 de mayo de 1936, el Cottolengo Don Orione aloja actualmente a 410 residentes en situación de vulnerabilidad y cuenta con una fuerza laboral de aproximadamente 400 empleados. La filosofía del establecimiento va mucho más allá de la simple asistencia médica y alimentaria; el objetivo primario consiste en garantizar la felicidad y autodeterminación de cada persona.
«Lo que se le ofrece a la persona que vive en el Cottolengo es calidad de vida y calidad de vida implica conocer a la persona, saber sus gustos, sus deseos, sus ideas», detalló el Padre Quevedo. Los residentes participan activamente en talleres terapéuticos de cocina, baile, reciclaje, cerámica y hasta debates de actualidad e inflación en un entorno de paz rodeado de naturaleza.
Recortes presupuestarios y el complejo panorama del sector
La labor de la institución se sostiene primordialmente a través de las coberturas de salud como PAMI e Incluir Salud, además de iniciativas de fundraising y donaciones particulares. No obstante, las idas y venidas en la aplicación de la Ley 24.901 y las eventuales fluctuaciones en el nomenclador prestacional imponen serias dificultades de financiamiento.
Frente a las políticas de ajuste a nivel nacional, el sacerdote admitió que la institución atraviesa una situación compleja: «Atravesamos las mismas dificultades que todo el sector de la discapacidad. Hubo momentos peores este año, como en marzo y Semana Santa por atrasos en los pagos. Viven personas con ideales, con sueños, con historias; no son un remedio caro ni cien pañales por mes, son personas».
La irrupción del Papa León XIV y la interpelación a la sociedad
La visita pastoral del Sumo Pontífice, prevista para el próximo lunes 9 de noviembre, adquiere una relevancia histórica tras 39 años sin la presencia de un Papa en suelo argentino. Lejos de cualquier lectura de carácter proselitista o partidario, las autoridades del establecimiento conciben la jornada como un hito de visibilización y reconocimiento para toda la comunidad.
«Para nosotros significa una visibilización que nunca tuvimos», afirmó el Padre Quevedo, al tiempo que remarcó que la llegada del Papa debe interpelar el compromiso social frente a la discapacidad. «Nos invita a poner a las personas en el centro de las decisiones. Que esta alegría sea un aliento para todos y una invitación a aportar más energía y acompañamiento como sociedad», concluyó.
