La industria del entretenimiento en la Argentina enfrenta una de las crisis más severas de su historia debido a la expansión sin freno de las transmisiones clandestinas y las plataformas ilícitas.
En el marco de la apertura de la 36.ª edición de las Jornadas Internacionales, evento de referencia que congrega a los principales actores del sector de las telecomunicaciones y el contenido audiovisual, la Cámara Argentina de Productores y Programadores de Señales Audiovisuales (CAPPSA) encendió las alarmas y exigió una intervención estatal coordinada de carácter urgente para frenar este flagelo.
El presidente de la entidad, Sergio Veiga, describió el panorama actual como un reto crucial en medio del acelerado cambio tecnológico que vive la sociedad. Si bien las empresas han adaptado sus ofertas para competir en el entorno digital mediante la construcción de lazos más estrechos con las audiencias, esos esfuerzos se ven seriamente vulnerados por la informalidad. Las estadísticas del sector revelan un fenómeno impactante: casi el 40 % de los hogares con conectividad a Internet consume o ha consumido contenido audiovisual ilegal, registrando un disparo del 108 % en el consumo clandestino entre los años 2020 y 2025.
Consecuencias severas: de la fuga fiscal al ciberdelito
El impacto de las transmisiones piratas va mucho más allá de las pérdidas financieras que sufren los creadores y distribuidores de señales. La práctica ilegal asesta un golpe directo a las empresas proveedoras de Internet, provoca una sangría en la recaudación impositiva del Estado y frena la creación de puestos de trabajo formales en la economía. Asimismo, los especialistas recalcan que la distribución clandestina de contenidos funciona de manera frecuente como una caja de financiamiento para organizaciones dedicadas a otras actividades delictivas.
Para el usuario final, el riesgo también es crítico. Quienes acceden a sitios o aplicaciones no autorizadas quedan expuestos a amenazas cibernéticas graves, entre las que destacan el robo de datos personales y bancarios, la infección de dispositivos con malware, estafas virtuales y la falta de controles para evitar que menores de edad accedan a material inapropiado.
Exigen sanciones judiciales y mayor firmeza del Estado
Frente a esta coyuntura, desde CAPPSA solicitaron un compromiso activo de los tres poderes del Estado para intensificar la persecución del cibercrimen. Veiga enfatizó la imperiosa necesidad de actualizar el marco legislativo vigente, dotar a los organismos correspondientes de mejores herramientas de detección digital y aplicar penas judiciales contundentes que ejerzan un efecto disuasivo real sobre quienes lucran con la piratería.
En paralelo a las demandas institucionales, la cámara reforzó sus iniciativas preventivas mediante una campaña de concientización desarrollada de forma conjunta con la Asociación Argentina TIC, Video & Conectividad (ATVC). La propuesta busca sensibilizar a la población sobre los peligros informáticos del mercado negro digital y promover la utilización de plataformas oficiales. Este dilema, sumado a la irrupción de la inteligencia artificial y el desarrollo de la conectividad, conforma el eje central del debate en las Jornadas Internacionales.
