La Libertad Avanza no logró cerrar un acuerdo con los bloques aliados y la firma del dictamen se posterga para noviembre.
En un revés político para las aspiraciones del oficialismo, La Libertad Avanza (LLA) se vio obligada a postergar la firma del dictamen de mayoría del Presupuesto 2027 ante la imposibilidad de alcanzar un consenso sólido con las bancadas aliadas.
Negociaciones paralizadas, reclamos de aliados y tensión por el quórum
Pese a las intensas reuniones mantenidas con representantes de la UCR, el PRO y Argentina Federal, persisten profundas diferencias sobre aspectos neurálgicos de la norma. La definición en la comisión de Presupuesto se demorará hasta el 11 o el 17 de noviembre, mientras que la llegada al recinto recién se prevé para el 18 o 25 de ese mes, lo que obligará al Gobierno nacional a convocar a sesiones extraordinarias si la votación se extiende hasta la última fecha.
El pliego de exigencias presentado por las bancadas dialoguistas incluye demandas puntuales como la reducción del impuesto a los combustibles, la baje del IVA para el huevo y sus derivados del 21% al 10,5%, y un esquema que garantice plazos y tarifas en obras públicas de rutas nacionales.
A esto se suman los reclamos por actualizar asignaciones sociales,la coparticipación reclamada por la Ciudad de Buenos Aires —que el ministro Luis Caputo y Jorge Macri intentan destrabar— y la fuerte presión de las universidades nacionales, que exigen $11 billones frente a los $7,3 billones asignados en el proyecto. No obstante, se acordó eliminar cuatro artículos vinculados a la temática de discapacidad y evaluar refuerzos de partidas.
En cuanto al poroteo parlamentario, el oficialismo ostenta 95 diputados propios y necesita llegar a los 129 para el quórum; confía en amalgamar unos 138 votos sumando aportes de la UCR, PRO, Por Santa Cruz,Adelante Buenos Aires, Argentina Federal, Producción y Trabajo, y Provincias Unidas.
Variables económicas, recorte de jubilados y partidas clave para 2027
El proyecto de «ley de leyes» proyecta gastos totales consolidados por $216 billones (un aumento del 25,3%) y recursos consolidados por $219,3 billones (un incremento del 26,2%). En la delinea macroeconómica, el Poder Ejecutivo prevé una inflación acumulada del 21,3% para todo 2027, con un dólar oficial fijado en $1.847 para fines de diciembre y un promedio anual de $1.728. La norma contempla además un crecimiento del consumo privado del 3,4% y una expansión del consumo público del 0,6%, destinará $150,9 billones a servicios sociales y requerirá $18,6 billones para responder a los servicios de la deuda pública.
El apartado previsonal prevé un gasto de $102 billones para prestaciones. Dentro de ese monto, se asignan $3,9 billones para congelar nominalmente el bono de $70.000 para los haberes mínimos. Según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), los $98,1 billones restantes corresponden a haberes regulares con una mejora real interanual del 5,7%, mientras que la nómina total de jubilados y pensionados se reduciría en unos 79.000 beneficiarios (pasando de 9,20 millones a 9,12 millones). Finalmente, el gasto en asignaciones familiares alcanzará $14,4 billones (2,5% de alza real) y los programas sociales subirán a $9,1 billones, representando un salto real del 37,1%.
