El Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró este lunes un saldo neutro en el Mercado Único y Libre de Cambios, interrumpiendo una racha de 19 jornadas consecutivas con compras netas de divisas.
La decisión de la autoridad monetaria de abstenerse de operar como demandante se dio en un contexto de marcada presión cambiaria regional, gatillada por la depreciación del real brasileño tras los comicios presidenciales en el país vecino.
Con esta jornada sin intervención, las reservas internacionales brutas cerraron en USD 50.481 millones. Se trata de apenas la quinta rueda en lo que va del año en la que la entidad monetaria finaliza sin sumar dólares a sus arcas, sobre un total de 199 ruedas operadas en 2026.
«La decisión del organismo de mantenerse al margen responde a la necesidad de no meter presión adicional sobre el tipo de cambio en un día de volatilidad regional y mayor demanda privada de divisas«, explicaron operadores de la plaza financiera.
Dinámica del tipo de cambio, saldo acumulado y contexto regional
La jornada financiera reflejó el impacto de las variables externas e internas sobre el mercado local:
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Comportamiento de las cotizaciones: El dólar mayorista avanzó por séptima rueda consecutiva para cerrar en $1.540, marcando un incremento frente a los $1.529,50 del cierre previo. Por su parte, el tipo de cambio minorista promedió los $1.560,40 en las principales entidades bancarias.
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Efecto de la devaluación en Brasil: La caída del real frente al dólar afectó el tipo de cambio real multilateral, restando competitividad relativa al peso argentino y generando cautela entre las autoridades económicas por tratarse del principal socio comercial del país.
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Acumulación anual de divisas: Pese a la pausa, el BCRA mantiene un balance sumamente positivo en 2026, con compras acumuladas por USD 15.821 millones, un monto que supera en más de un 50 % la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que apunta a aproximarse a los USD 20.000 millones hacia fin de año.
A falta de poco más de dos meses para la finalización del ejercicio, la estrategia oficial mantendrá como prioridad la acumulación de activos externos, interviniendo selectivamente para mitigar episodios de volatilidad en la plaza cambiaria.
