Tras la exigencia de un chequeo psicofísico, la Rosada afirmó que el mandatario es apto, pero el gremio tildó la respuesta de «incompleta».
La tensión política e institucional sumó un capítulo insólito luego de que la Secretaría General de la Presidencia,conducida por Karina Milei, emitiera una respuesta formal ante el pedido de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), gremio que había intimado al Ejecutivo para que presente un examen psicofísico de Javier Milei.
La insólita intimación sindical y la postura oficial de la Casa Rosada
Desde la oficina de Balcarce 50 contestaron formalmente que «el Presidente es competente en relación al marco normativo aplicable en materia de Empleo Público Nacional», agregando que el jefe de Estado «ostenta un cargo de elección popular»,cumpliendo estrictamente con las exigencias previstas en la Constitución Nacional de cara a las obligaciones constitucionales y al escenario político de 2027.
La insólita solicitud del sindicato se fundamentó en apariciones públicas recientes del Presidente durante su agenda en Neuquén y su gira oficial por Madrid. Según la dirigencia gremial, en dichos eventos el mandatario exhibió un aspecto «preocupante» y una preocupante «ausencia de frenos inhibitorios» al pronunciar discursos encendidos, incluyendo duras advertencias contra la prensa, lo que a criterio del gremio ponía en duda la capacidad racional necesaria para ejercer la máxima magistratura del país.
«Es un papelito»: la dura réplica de Aguiar y el reclamo de partes médicos
Pese a la contestación por escrito, la conducción nacional de ATE cruzó duramente al Ejecutivo y calificó la explicación de «incompleta y evasiva». El secretario general del sindicato, Rodolfo Aguiar, afirmó que la respuesta oficial genera más dudas que certezas al no adjuntar estudios médicos complementarios ni certificados avalados por profesionales de la salud.
Aguiar remarcó que «la salud del Presidente no es un asunto privado, es un asunto de Estado» y exigió que se presenten documentos clínicos rigurosos que acrediten de forma indiscutible su aptitud para gobernar.
El dirigente sindical comparó la situación actual con gestiones anteriores como las de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner o Mauricio Macri,recordando que ante cualquier afección se emitían partes médicos oficiales firmados por instituciones de renombre como el Hospital Otamendi, el Hospital Austral o la Fundación Favaloro. «No nos pueden responder con un papelito. Si el Presidente está bien, que empiece a ir a la Casa Rosada a cumplir con su función», disparó el sindicalista, profundizando la batalla pública contra la gestión libertaria.
