Dirigentes del peronismo advierten que solo una figura progresista superaría a Kicillof en una PASO.
Un encendido debate interno sacude las bases del Partido Justicialista frente a la reconfiguración de liderazgos y la inminente contienda electoral.
Fuego cruzado por el perfil del candidato y la lección de elecciones pasadas
Referentes del espacio nacional remarcaron la necesidad de que Cristina Fernández de Kirchner no vuelva a apelar a una estrategia de alianzas inclinada hacia sectores moderados o de centro para enfrentar a Axel Kicillof en una eventual elección primaria. «Desde el 2015, Cristina siempre eligió a alguien que estaba a su derecha», analizó a modo de dura advertencia un experimentado diputado nacional peronista ante la marcada polarización existente entre el kicillofismo y La Cámpora.
Bajo esa misma mirada, desde el peronismo señalan que dirigentes tradicionales de las provincias como Sergio Uñac o Gerardo Zamora carecen de proyección y nivel de conocimiento nacional suficiente para constituir alternativas competitivas.
De igual forma, consideran que el propio Sergio Massa tampoco se encontraría en condiciones de imponerse en un mano a mano contra el gobernador bonaerense, recordando que las apuestas previas por Daniel Scioli en 2015, Alberto Fernández en 2019 y el exministro de Economía en 2023 terminaron condicionando la solidez política del movimiento.
El rol de Grabois, el enojo de La Cámpora y la postura de Kicillof
Siguiendo esta lectura estratégica, el único dirigente perfilado con capacidad para disputar internamente el voto progresista frente a Kicillof era Juan Grabois. Sin embargo, el referente de Patria Grande y la agrupación Argentina Humana alcanzó un entendimiento con el mandatario provincial bajo la premisa de acompañar su proyecto si la expresidenta no compite.
Esta decisión generó malestar en las filas de La Cámpora, desde donde calificaron el movimiento de precipitado e improvisado por considerar que el ciclo de candidaturas aún no ha sido formalmente abierto por la conducción central.
Kicillof aguarda que el Congreso defina durante el período de sesiones extraordinarias si se mantendrán las elecciones PASO. El gobernador busca encarar una competencia abierta que relegitime el liderazgo del espacio, dejando atrás la fórmula empleada en el Frente de Todos para evitar que la conducción política del movimiento vuelva a quedar desacoplada del ejercicio de la gestión gubernamental.
