Las acciones líderes se desplomaron hasta 40%, el dólar se disparó un 12% y la crisis amenaza a la Argentina.
El triunfo electoral de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta presidencial desencadenó un violento sacudón en el mercado financiero de la mayor economía de América Latina.
Terremoto financiero en la Bolsa de San Pablo y disparo del dólar
En una jornada histórica cargada de pánico e incertidumbre, el índice Bovespa sufrió un estrepitoso derrumbe de hasta el 14,36%, retrocediendo abruptamente hacia la zona de los 175.000 puntos tras haber tocado un piso intradiario aún más preocupante, cercano a las 169.500 unidades.
La reacción de los inversores ante el desenlace de los comicios provocó una masiva liquidación de activos de renta variable desde los primeros minutos de operaciones. El desplome generalizado de las empresas líderes alcanzó caídas de hasta el 40% en determinados papeles, obligando a las autoridades de la Bolsa de San Pablo (B3) a activar los mecanismos de emergencia y paralizar momentáneamente las cotizaciones para intentar contener la estampida vendedora.En paralelo, la cotización del dólar en el mercado local brasileño registró una violenta escalada de entre el 9% y el 12% frente al real, desatando una fuerte devaluación.
Medidas del Tesoro de Brasil y el inminente impacto en la economía argentina
La extrema volatilidad y la disparada en las tasas de interés de los títulos soberanos llevaron a las autoridades económicas a tomar decisiones drásticas de contingencia. Ante la distorsión de precios y la imposibilidad de fijar valores de referencia, el Tesoro Nacional de Brasil resolvió suspender y cancelar de forma definitiva las licitaciones de deuda pública que se encontraban programadas para el transcurso de la semana.
El severo temblor en el socio comercial más importante de la región encendió de inmediato las alarmas en la plaza financiera argentina. Analistas del sector advierten que la marcada depreciación del real frente al dólar, sumada a la extrema cautela que adoptaron los fondos internacionales respecto a los activos emergentes, generará tensiones directas sobre el comercio exterior, la competitividad cambiaría y los flujos de capitales hacia la Argentina durante las próximas rondas de operaciones.
