Desde un penal bonaerense usó WhatsApp para engañar a un matrimonio chubutense y terminó condenado.
Un nuevo caso de ciberdelincuencia presidiaria sacudió a la capital chubutense.
Engaño telefónico desde la Unidad 36 y el modus operandi por WhatsApp
Un recluso alojado desde 2021 en la Unidad 36 del Servicio Penitenciario Federal en Magdalena (Ituzaingó, provincia de Buenos Aires), donde cumple una condena de siete años de prisión por robo agravado por el uso de armas y tenencia ilegal de arma de uso civil, logró llevar a cabo un engaño económico contra un matrimonio de la ciudad de Rawson aprovechando, según expuso la fiscalía, las marcadas deficiencias en los controles carcelarios sobre la telefonía móvil.
El hecho delictivo ocurrió el 1° de agosto de 2024. El estafador, identificado como Oscar Zelaya, se hizo pasar por un compañero de trabajo de la víctima (O.C.) y le solicitó dinero mediante mensajes de WhatsApp en calidad de préstamo urgente. Manipulado por el engaño, el damnificado coordinó el envío de tres transferencias bancarias por montos de $43.700, $36.000 y $10.000 (totalizando casi 90.000 pesos) hacia una cuenta a nombre de la pareja del recluso, quien posteriormente le reenvió los fondos a una cuenta personal del propio imputado.
Juicio abreviado, nueva condena de prisión efectiva y unificación de penas
Tras una minuciosa investigación encabezada por la Unidad Especializada en Cibercrimen y Ciberdelito, el proceso judicial llegó a su término este lunes en los tribunales de Rawson mediante la aplicación de la figura de un juicio abreviado. Durante la audiencia llevada a cabo ante la jueza de garantías Eve Ponce, el estafador —representado por el defensor oficial Pablo Sánchez— reconoció su culpabilidad en el delito de estafa y aceptó el castigo pactado, contando con el consentimiento previo de la víctima.
Pedido del fiscal general Fernando Rivarola se le dictó a Zelaya una pena de dos meses de prisión de efectivo cumplimiento. Dicha sentencia será remitida de inmediato al Juzgado competente de la provincia de Buenos Aires para formalizar la unificación de penas con las sanciones previas que ya purgaba tras las rejas.
