El superávit comercial móvil de los últimos doce meses trepó a u$s26.472 millones, según un informe de la consultora Quantum. La tracción del sector energético con Vaca Muerta fue determinante para el saldo a favor, aunque la baja en la importación de insumos clave enciende luces amarillas sobre la inversión interna.
La balanza comercial de la Argentina alcanzó un umbral inédito en su historia. Impulsadas por el despegue exportador del sector energético y el dinamismo agroindustrial, las ventas externas argentinas superaron por primera vez los u$s100.000 millones en una ventana de doce meses móviles (octubre de 2025 a septiembre de 2026), de acuerdo con un estudio elaborado por la consultora Quantum.
El informe precisa que las exportaciones acumuladas en dicho período tocaron los u$s100.845 millones, lo que permitió consolidar un superávit comercial récord de u$s26.472 millones.
La marca histórica se vio respaldada por las últimas cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En septiembre de 2026, las exportaciones cerraron en u$s10.036 millones —el mayor valor mensual de la serie estadística—, mientras que las importaciones se ubicaron en u$s7.060 millones, generando un saldo mensual a favor de u$s2.976 millones.
Vaca Muerta al frente y el peso de las ventas externas en el superávit
El motor detrás de esta cifra inédita estuvo concentrado en el flujo de divisas generado por la producción no convencional de Vaca Muerta y la recuperación de los volúmenes salientes.
Entre enero y septiembre de 2026, las ventas al exterior sumaron u$s77.267 millones, representando una suba del 21,6% en comparación con el mismo lapso del año previo. De acuerdo al desagregado, esta mejora respondió a una combinación de factores:
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Precios internacionales: Registraron una suba media del 10,9%.
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Cantidades exportadas: Tuvieron una expansión física del 9,3%.
En el análisis acumulado hasta septiembre, la balanza arrojó un superávit de u$s21.198 millones (frente a las importaciones que sumaron u$s56.069 millones). Un dato central analizado por la consultora es la calidad de ese resultado: el aumento de las exportaciones explicó el 90,5% de la mejora del superávit en 2026, aportando u$s13.722 millones adicionales del total de u$s15.160 millones en los que creció la balanza respecto a 2025.
La contracara: cautela por el retroceso en la importación de bienes de capital
A diferencia de otros momentos de la historia reciente, donde el superávit se generaba por una fuerte parálisis o «cepo» a las compras externas, la caída de las importaciones aportó solo el 9,5% (u$s1,438 millones) de la mejora del saldo en los primeros nueve meses.
Sin embargo, el informe advierte sobre el comportamiento de las compras de maquinaria, equipos, componentes e insumos para la producción, las cuales mostraron un retroceso acumulado del 2,5%. Este repliegue en las importaciones de bienes destinados a invertir y producir en la economía real refleja cierta debilidad en el ritmo de la inversión bruta interna y una reactivación desigual en la actividad industrial local.
