Daniel Sandoval defendió al detenido por encerrar a su familia y alegó que se aisló tras sufrir una extorsión y una feroz golpiza.
El resonante caso del bioquímico Miguel Edgardo Battista, de 71 años, mantiene en vilo a la comunidad de Esquel tras ser detenido e imputado por mantener encerrados a su pareja y a sus tres hijos (dos de ellos menores de edad) dentro de un domicilio de la ciudad.
Prisión preventiva y los argumentos de la defensa sobre el aislamiento
Mientras un tribunal de Comodoro Rivadavia confirmó la medida de coerción y la Justicia dictó diez días de prisión preventiva, su abogado defensor, Daniel Sandoval, rompió el silencio en una entrevista brindada a la señal TN para explicar los motivos detrás del extremo ostracismo del acusado. Según la versión del letrado, Battista se había instalado en la cordillera con el firme propósito de desarrollar en su vivienda un laboratorio privado enfocado en la investigación científica y la farmacología medicinal.
Sin embargo, Sandoval argumentó que el imputado redujo drásticamente el contacto con su entorno social y se recluyó en su domicilio a raíz de dos causas penales previas en las que figuraba como víctima y cuyas presentaciones fueron archivadas por la fiscalía local. «Tuvo dos causas penales donde él fue el que denunció. Una primera causa donde se denuncia una extorsión en su contra, y además recibió una feroz golpiza en la localidad de Trevelin», aseveró el defensor.
Para la estrategia legal, esos episodios traumáticos provocaron que el hombre adoptara una actitud mucho menos expuesta y se apartara de la vida pública tras su llegada desde Buenos Aires, aunque aclaró que estas afirmaciones forman parte de la postura de la defensa y deberán ser cotejadas en el expediente.
La investigación judicial, el allanamiento y la palabra de la fiscalía
La causa se inició formalmente a partir de la alerta de una vecina que advirtió anomalías estructurales y de convivencia en la propiedad: las ventanas se encontraban completamente cubiertas con papeles y telas oscuras, se percibían movimientos nocturnos inusuales, gritos y frases incoherentes en la madrugada, y los menores no concurrían a la vía pública. Ante esta situación, el Equipo Técnico Interdisciplinario del Juzgado de Familia intentó inspeccionar el lugar, pero ante la negativa del propietario se emitió un informe de riesgo que desembocó en el allanamiento concretado el pasado 22 de octubre.
Durante el operativo policial, las autoridades rescataron a la mujer y a los tres jóvenes en graves condiciones de vulnerabilidad, siendo derivados de inmediato para recibir asistencia médica, psiquiátrica y psicológica, mientras se evalúa el estado de su escolarización. Respecto a la salud de la pareja del imputado, el abogado mencionó un cuadro postraumático vinculado a «fenómenos psíquicos», desligándose de versiones sobre un diagnóstico oncológico, y añadió que su cliente manifiesta afecto por su familia.
La fiscal Cecilia Bagnato encabeza la investigación para dilucidar las responsabilidades penales y anticipó que en los próximos días se le practicará una exhaustiva pericia psiquiátrica al bioquímico para determinar si comprendía la criminalidad de sus actos.
