Tecnología y gestión pública: qué es un «gobierno agéntico» y cómo la inteligencia artificial podría permitir bajar impuestos en la Argentina.
Durante la convención tecnológica LABITCONF 2026, celebrada en el predio de Costa Salguero, el panel «Gobiernos Agénticos: más inteligencia, menos impuestos» puso en el centro del debate el uso de agentes de inteligencia artificial en la administración pública. Con la participación del legislador porteño Darío Nieto (Vamos por Más) y el diputado nacional Martín Yeza (PRO), bajo la moderación del especialista Augusto Salvatto, se expuso cómo la automatización de procesos estatales permitiría simplificar la burocracia, recortar el gasto público ineficiente y crear las condiciones para reducir la presión tributaria en la Argentina.
A diferencia de los chatbots tradicionales de atención al cliente, un gobierno agéntico se fundamenta en herramientas de IA capaces de ejecutar secuencias complejas de tareas por sí solas: desde verificar bases de datos hasta completar formularios, validar documentación y otorgar tramitaciones en tiempo real.
«¿Para qué queremos un gobierno agéntico? El fin último debería ser que el ciudadano no pierda tiempo en trámites inútiles y recortar el gasto público innecesario, lo que permitiría generar una baja de impuestos», sostuvo Darío Nieto durante su exposición.
Casos de éxito internacional, estándares abiertos y resistencia política
El debate abordó tanto el potencial transformador de las nuevas tecnologías como los obstáculos estructurales dentro de la burocracia estatal:
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El modelo de Emiratos Árabes Unidos: Nieto destacó la experiencia del país asiático, donde se proyecta que el 70 % de los trámites estatales sean gestionados mediante agentes de IA interconectados a una «torre de control», reservando solo un 30 % de gestiones críticas para la revisión humana.
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Integración mediante protocolo MCP: Se planteó la necesidad de adoptar estándares abiertos como el Model Context Protocol (MCP), una interfaz que permite a los asistentes virtuales interactuar de forma directa y segura con las bases de datos de los organismos públicos para resolver gestiones a pedido del ciudadano.
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Pérdida del monopolio del cambio: Por su parte, el diputado Martín Yeza sostuvo que la tecnología le quitó al Estado la exclusividad en la innovación social: «Con datos abiertos e IA, los ciudadanos y las organizaciones pueden desarrollar soluciones cívicas y diseñar políticas públicas incluso sin ayuda de la estructura estatal».
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Intereses contrapuestos y barrera cultural: Ambos disertantes coincidieron en que el principal freno para la implementación de un gobierno agéntico es la resistencia de la política tradicional y los sectores gremiales, señalando que la transparencia algorítmica atenta contra «negocios» afincados en la ineficiencia burocrática.
Los expositores concluyeron que la adopción masiva de la IA en los tres poderes del Estado no solo elevará la calidad de la gestión pública, sino que resultará clave para impulsar la productividad y el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) argentino.
