El mandatario paraguayo dimitió acorralado por el colapso financiero y fuertes protestas.
En un giro político de alcance regional, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia acorralado por una severa crisis bancaria que congeló los ahorros de casi tres millones de personas —casi la mitad de la población del país— y desencadenó multitudinarias protestas con violentos enfrentamientos en Asunción.
Caída del presidente de Paraguay en medio de un colapso financiero masivo
La salida del mandatario se precipitó luego de que su propio partido le retirara el respaldo político en el Congreso y la Cámara de Diputados votara por unanimidad dar inicio a un juicio político en su contra, aunque descartó accionar contra el vicepresidente Pedro Alliana,de 52 años, a quien le corresponde asumir la jefatura de Estado.
Peña hizo oficial su dimisión a través de un video difundido en su cuenta de X, manifestando: «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República (…) quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado», agregando que su prioridad es «la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros» al sistema financiero.
La crisis estalló tras la intervención del Banco Central del Paraguay (BCP) sobre Ueno Bank por una grave insuficiencia de capital, lo que provocó el congelamiento inmediato de fondos de particulares y de entidades estatales claves como el Instituto de Previsión Social.
Fuertes protestas, imputaciones por corrupción y la disputa por los fueros
El colapso de la entidad bancaria desató dos noches consecutivas de manifestaciones masivas en la capital paraguaya, con pancartas que exigían el juicio político al mandatario y graves choques con las fuerzas de seguridad, que reprimieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes. Los reclamos ciudadanos expusieron dramas sociales dramáticos, desde ahorristas imposibilitados de acceder al dinero de su trabajo hasta familias que sufrieron el freno en el desembolso de créditos aprobados para la compra de su primera vivienda.
Frente a la escalada del conflicto, la oposición parlamentaria reunió los votos para acusar formalmente a Peña por conflicto de intereses, reprochándole haber favorecido a Ueno Bank mediante decisiones regulatorias y depósitos previsionales, recordando que el mandatario —quien asumió en 2023 con mandato hasta 2028 y fue exministro de Hacienda— poseía acciones en el grupo controlador de la entidad hasta 2025.
Pese a que el Ejecutivo intentó contener la emergencia exigiendo la renuncia del titular del BCP y promulgando una ley para devolver depósitos en un plazo de cinco días hábiles, la medida no detuvo el trámite parlamentario.
Ambas cámaras se convocaron en sesión extraordinaria para definir si aceptan la renuncia —lo que mantendría los fueros del expresidente— o si avanzan con el juicio político para su destitución, proceso en el cual perdería la inmunidad legal mientras Alliana asume de forma definitiva la presidencia.
