La apreciación del peso frente al real brasileño reabre la polémica por el atraso cambiario.
En una jornada marcada por la incertidumbre financiera internacional tras las elecciones legislativas en Estados Unidos, el dólar mayorista registró un leve retroceso en la plaza local.
Retroceso del dólar mayorista en medio del escenario electoral estadounidense
El tipo de cambio en el segmento mayorista cedió $0,5 (-0,03%), cotizando a $1.545,5 para la venta. Con esta variación, la brecha respecto al techo de la banda cambiaria ($1.958,16) se posicionó en un 26,7%, en una rueda operada con un abultado volumen en el segmento de contado que superó los 754,8 millones de dólares y contratos de futuros que mostraron subas de hasta el 0,1%.
Los operadores proyectan que el tipo de cambio mayorista cerrará a $1.570,5 a fines de noviembre y rondará los $1.599,5 para el cierre de diciembre. No obstante,las miradas del sector financiero permanecen atentas luego de que los dólares financieros marcaran récords en las ruedas previas, sumando cautela sobre la evolución de la divisa en las próximas semanas.
Alarma en el comercio bilateral por la fuerte devaluación del real
Más allá de la cotización nominal interna, la mayor inquietud de analistas y operadores radica en la pérdida de competitividad de la economía argentina frente a su principal socio comercial. Desde el viernes previo a los comicios norteamericanos, el real brasileño se devaluó un 9,15% frente al dólar, mientras que el peso argentino tan solo se depreció un 1,5%.
Esta amplia divergencia encendió la alerta por un posible atraso cambiario que perjudique la balanza industrial y comercial con Brasil, donde el mercado ya proyecta que la moneda vecina concluirá el año un 6% más depreciada respecto de los valores estimados antes de las elecciones.
Aunque la gestión oficial logró contener el impacto de la turbulencia brasileña sobre el mercado cambiario local, la apreciación relativa del peso y el incremento en la prima de riesgo generan incertidumbre sobre su sostenibilidad temporal.
De acuerdo con los analistas de mercado, esta combinación difícilmente pueda mantenerse en forma indefinida sin algún tipo de reacomodamiento, abriendo la puerta a dos desenlaces posibles: una pronta reducción del riesgo país que flexibilice las presiones o un eventual traslado de la tensión hacia las cotizaciones cambiarias.
