El canciller Pablo Quirno dio detalles clave del operativo y la nómina de invitados.
El Gobierno nacional ultiman a ritmo acelerado los preparativos de la histórica visita del papa León XIV a la República Argentina, programada para el próximo domingo 8 de noviembre.
Recepción oficial, cumbre en la Rosada y el ajuste fino de seguridad
En declaraciones televisivas brindadas tras encabezar una reunión organizativa de alto nivel en el Palacio San Martín con representantes de la Santa Sede, el canciller Pablo Quirno confirmó de forma categórica que «el Santo Padre va a ser recibido por el presidente» Javier Milei.
La agenda oficial contempla una bienvenida protocolar del jefe de Estado en el Aeroparque Jorge Newbery, un posterior encuentro privado en la Casa Rosada y la presencia del mandatario libertario en la misa multitudinaria que se oficiará en el Monumento a los Españoles.
Durante sus definiciones públicas, el jefe de la diplomacia argentina transmitió un mensaje de serenidad respecto a la logística del evento, remarcando que se encuentran «a menos de una semana de que el Santo Padre llegue a la Argentina ultimando los detalles de la visita, muy contentos y esperanzados».
Quirno aclaró que no restan aspectos de fondo por definir, sino que la comitiva interinstitucional se aboca en este momento al «ajuste ultra fino de todos los dispositivos de seguridad, comunicación y de traslados». Asimismo, ante la consulta sobre el uso de la cadena nacional para la transmisión de las actividades eclesiásticas, el funcionario explicó que si bien la trascendencia del acontecimiento la vuelve una opción institucional en evaluación, la propia relevancia intrínseca del evento no hace estrictamente indispensable dicha medida.
Invitaciones al Palacio Libertad, nómina de autoridades y reunión de coordinación
El canciller confirmó la ampliación del esquema de autoridades que dirán presente en las ceremonias oficiales, puntualizando que «al Palacio Libertad están invitados los gobernadores y la vicepresidente», Victoria Villarruel, al tiempo que precisó que «los expresidentes todavía no están incluidos».
En cuanto a las posibles lecturas coyunturales que pudieran suscitarse, la administración nacional y las autoridades eclesiásticas acordaron desvincular el viaje de cualquier connotación política. En esa línea, Quirno ratificó que no existe «absolutamente ninguna preocupación», añadiendo que «creemos que esta es una visita que va a hacer feliz a todos los argentinos. Lo que el Papa tenga que decir, lo dirá, y está perfectamente bien».
El cónclave preparatorio llevado a cabo en la Cancillería contó con la participación de figuras centrales del Gabinete nacional y de la cúpula de la Iglesia Católica. Junto a Quirno estuvieron presentes el secretario de Culto, Agustín Caulo; el subsecretario de Despliegue Territorial del Ministerio de Seguridad, Héctor Cajida; Mara Gorini, estrecha colaboradora de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA),monseñor Marcelo Colombo, quienes coordinaron los ejes centrales del histórico despliegue.
