El contingente patagónico viajará hacia Buenos Aires y luego se trasladará a Luján para participar de las actividades oficiales de la visita del Sumo Pontífice. La organización destacó el operativo logístico y advirtió sobre los desafíos que planteará la masiva concurrencia.
Un total de cuatro colectivos partirán desde la ciudad de Comodoro Rivadavia con destino a Buenos Aires para acompañar la visita del papa León XIV a la Argentina. La organización del viaje estima trasladar a unas 200 personas desde la localidad petrolera, mientras que un quinto vehículo saldrá desde Esquel sumando pasajeros en su paso por Puerto Madryn.
La iniciativa surgió a partir de las consultas recurrentes de los usuarios habituales de los servicios de transporte, según detalló el organizador del traslado, Ricardo Villarroel, en diálogo con el medio ADNSUR. Ante la alta demanda registrada desde el anuncio oficial de la visita papal, debieron anticipar las reservas hoteleras y la logística integral con dos meses de margen.
“Los pasajeros están muy ansiosos. Desde hace dos semanas me están preguntando a qué hora salimos, cómo hacemos, qué esto, qué lo otro. Están esperando muchísimo este tipo de viaje”, relató el referente de la logística.
El recorrido previsto en Buenos Aires y Luján
El cronograma del contingente contempla el arribo a la Ciudad de Buenos Aires el domingo al mediodía, instalándose en un hotel de referencia para participar de las primeras actividades de la agenda pontificia.
Dado el operativo de seguridad y los masivos cortes de tránsito previstos en las adyacencias de los eventos, la organización diagramó un plan de movilidad urbana:
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Desplazamiento en la CABA: Se recomendará a los pasajeros utilizar el subte, descartando el uso de vehículos particulares, taxis o aplicaciones de transporte debido a los extensos cortes vehiculares.
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Traslado a Luján: La partida desde Capital Federal está programada para el martes a las 21:00 horas, con destino directo al santuario bonaerense para aguardar la llegada del Papa.
Preocupaciones ante la masiva convocatoria
Entre los principales desafíos planteados por la organización figuran las complicaciones logísticas derivadas de la concentración de fieles, calculada en más de dos millones de personas.
Villarroel manifestó su inquietud respecto al regreso del contingente —integrado mayoritariamente por adultos mayores— y las posibles dificultades para reubicarse en las unidades de transporte en medio de la peregrinación. Asimismo, advirtió sobre la posible saturación de las redes de telefonía móvil debido a la masividad del evento, aunque recordó que los colectivos cuentan con conexión a Wi-Fi ilimitado para mitigar inconvenientes de comunicación.
La flota total afectada estará compuesta por cinco unidades de coche cama, consolidando una de las caravanas de fieles más numerosas procedentes de la región patagónica.
Cholila Online
