Un escenario de extrema vulnerabilidad hídrica pone en jaque la rutina estival de miles de familias patagónicas.
Ante un nivel de consumo que triplica los parámetros fijados por organismos sanitarios internacionales y los riesgos latentes de turbiedad o interrupciones eléctricas, la ciudad oficializó un paquete de medidas de emergencia para proteger sus reservas estratégicas durante toda la temporada estival.
Consumo récord y la puesta en marcha del Plan Verano en Puerto Madryn
La geografía y el clima imponen un reto colosal: Puerto Madryn se encuentra situada a más de 70 kilómetros de su única fuente de agua potable, cuenta con cerca de 130.000 habitantes y se asienta sobre una zona semidesértica con precipitaciones que apenas alcanzan los 200 milímetros anuales. Pese a esta fragilidad ambiental, el consumo actual ronda los dramáticos 300 litros diarios por persona, superando holgadamente los 80 litros recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Frente a esta coyuntura y bajo el lema «Tomar agua nos da vida, tomar conciencia nos dará agua», las autoridades implementaron de manera oficial el Plan Verano en Puerto Madryn, una medida regulatoria que regirá desde el 1 de noviembre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2027. El esquema fue diseñado para adecuar la distribución frente a las exigencias climáticas y promover el uso responsable del recurso.
El sistema contempla tres detonantes de activación crítica:
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Demanda excesiva: cuando el consumo supera la capacidad de producción o transporte, provocando un desplome de las reservas por debajo del 75%.
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Turbiedad estival en el río: las lluvias de verano elevan las unidades nefelométricas de turbiedad (NTU), obligando a frenar la planta potabilizadora de forma preventiva.
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Cortes en el suministro eléctrico: la dependencia absoluta de energía ininterrumpida las 24 horas para operar los sistemas de captación, producción y bombeo.
Cronograma de cortes por zonas y la obligación de contar con tanque propio
Para administrar las reservas sin colapsar el sistema, la ciudad quedó dividida en tres grandes sectores operativos. Cada zona dispondrá de un día asignado de interrupción programada del suministro en caso de que la demanda rebase los márgenes de producción. De este modo, si un corte se extiende en un sector, al día siguiente se restablece el servicio y la interrupción rota hacia otra zona, garantizando equidad entre los barrios.
En este marco, las autoridades recordaron la vigencia de la Ordenanza Municipal N° 1169/90, la cual exige a todos los usuarios contar con cisternas o tanques de reserva domiciliarios que garanticen una autonomía mínima de agua potable por 24 horas. Los vecinos pueden consultar qué sector integran ingresando al mapa interactivo «Zonas Plan Verano 2026/2027».
