Una noche para el olvido y una decepción tremenda golpean al tenis nacional en suelo francés.
Tomás Etcheverry batalló con el alma, pero no pudo certificar su boleto a los cuartos de final del Masters 1000 de París tras tropezar este viernes ante el imparable australiano Rinky Hijikata. Con este duro tropiezo del platense, la nómina de tenistas nacionales quedó totalmente desintegrada en el cuadro principal del emblemático certamen parisino, el último de esta categoría en el calendario anual.
El raquetista argentino, que actualmente ocupa el escalafón 31 del ranking mundial de la ATP, saltó a la pista con pura determinación y encendió las ilusiones al adjudicarse de forma contundente el primer capítulo. No obstante, las fuerzas se desvanecieron paulatinamente y el oceánico terminó concretando una remontada electrizante por 2-6, 6-3 y 7-5 en dos horas exactas de pura tensión en el court central.
El verdugo de las estrellas y el avance de los favoritos
El triunfo de Hijikata no es un hecho aislado. El australiano, ubicado en el casillero 83 del escalafón global, ratificó de forma monumental su tremendo momento tenístico luego de haber dado la nota histórica al deshacerse del serbio Novak Djokovic en la instancia previa. Tras dejar en el camino al tenista platense, Hijikata festejó la primera clasificación de su trayectoria profesional a la fase de los ocho mejores de un Masters 1000, un hito que lo catapulta provisionalmente hasta el puesto 59 del escalafón en vivo.
La jornada en la capital francesa ofreció otros momentos de alto impacto para los apasionados de la raqueta. El ibérico Carlos Alcaraz se acreditó el boleto a los cuartos de final a raíz del retiro por lesión del italiano Matteo Berrettini. A su vez, el norteamericano Ben Shelton batalló duramente para imponerse en tres parciales al local Arthur Rinderknech y asegurar su cupo en el cuadro decisivo.
Cierre de gira y un 2026 de notable resurrección
Para Etcheverry, esta eliminación bajó definitivamente la persiana de su periplo por París, aunque su raqueta no descansará demasiado: la semana entrante afrontará su última contienda oficial del año en el ATP 250 de Estocolmo, en Suecia.
A pesar de la amargura del resultado, el balance de la temporada del argentino resulta sumamente esperanzador luego de afrontar un 2025 sumamente turbulento en el que llegó a tambalear su permanencia dentro del Top 100. El golpe de timón al modificar su cuerpo técnico fue un punto de quiebre absoluto que reactivó su mejor nivel. Durante este curso victorioso, festejó la conquista de su primer título ATP en el certamen de Río de Janeiro, irrumpió en las semifinales del Argentina Open y de Kitzbühel, e inscribió su nombre en los octavos de final del US Open, rubricando además destacadas actuaciones en los Masters 1000 de Miami, Montecarlo, Madrid y París.
