El escenario político y social argentino vuelve a tensionarse tras revelarse los números más recientes sobre la percepción pública del Poder Ejecutivo.
A pesar de haber mostrado un leve repunte en su nivel de apoyo popular durante el último trimestre, la gestión presidencial conducida por Javier Milei choca de frente contra una pesada pared: más de la mitad de la población evalúa negativamente su mandato, marcando serios límites a sus pretensiones de consolidar el poder.
El bolsillo no perdona: salarios, incertidumbre y desempleo acorralan la gestión
El deterioro de la economía cotidiana se posicionó como el talón de Aquiles del oficialismo. Según los datos del Monitor de Opinión Pública (MOP) de la consultora Zentrix, la desaprobación de la gestión de Milei se ubicó en un contundente 55,5% durante octubre, frente a un 36,2% que aprueba su desempeño y un 8% que prefirió no pronunciarse sobre la controversia.
La radiografía del malestar social refleja que la principal alerta de la ciudadanía responde a la falta de certeza sobre el futuro y el debilitamiento de los ingresos familiares. La lista de reclamos está encabezada por:
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Incertidumbre económica: 48,2%
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Ingresos y salarios golpeados: 46,2%
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Temor al desempleo: 44,6%
Más atrás quedaron cuestiones como la corrupción, las deudas y el impacto de las tarifas de los servicios públicos. Un dato sumamente revelador, Es que la inflación cayó al noveno puesto del ranking de preocupaciones con apenas un 16,7% de las menciones, dejando en evidencia que la desaceleración de precios por sí sola no alcanza para aliviar el día a día si las entradas presupuestarias no recuperan terreno.
La brecha generacional y un techo electoral que no logra romper el 35%
Aunque la aprobación presidencial acumuló una suba de 4,8 puntos desde julio (pasando del 31,4% al 36,2% actual) y recortó la diferencia con la imagen negativa de 27,4 a 19,3 puntos, el Gobierno permanece muy lejos de las métricas superiores al 40% que supo registrar entre fines de 2025 y el arranque de 2026. Además, la grieta etaria es abismal: en los menores de 40 años el aval llega al 50,6% (contra 44,5% de rechazo), pero en la franja de 40 a 59 años cae estrepitosamente al 28,4%, derrumbándose en los mayores de 60 al 22,8% de apoyo y un pico del 66,4% de reprobación.
Esta coyuntura pone un pesado freno a las aspiraciones de cara al futuro. De acuerdo con el sondeo, proyectando una posible candidatura en 2027, el voto seguro a Milei se ubica en el 24,3% y el voto probable alcanza un 10,6%, consolidando un techo electoral del 34,9%. En la vereda de enfrente, un abrumador 59,2% de los encuestados afirma categóricamente que nunca lo votaría.
