El fútbol profesional atraviesa horas de profunda angustia y conmoción tras el trágico desenlace que involucró al delantero Jesús de Miguel (30) y al arquero del FC Andorra, Jesús Owono.
Luego del fuerte e involuntario choque de juego ocurrido durante el encuentro frente al CD Tenerife que le costó la vida al atacante, el guardameta de la selección de Guinea Ecuatorial atraviesa un cuadro de severo impacto emocional que lo llevó a contemplar la posibilidad de abandonar de forma definitiva la práctica profesional del fútbol.
La información fue confirmada por Ana Maye, coordinadora general de la selección absoluta masculina de Guinea Ecuatorial y persona de máxima confianza del arquero desde sus 14 años. Según su testimonio, el futbolista se encuentra sumido en un profundo estado de shock y devastación psicológica: «Por mucho que se lo digan, le apena muchísimo. Está muy afectado, sobre todo por el niño de un año y medio que tenía Jesús de Miguel y por su viuda. El sentimiento de culpa lo desborda y no sabe cómo gestionar todo esto», explicó.
Apoyo psicológico intensivo y el sostén de su entorno
Ante la extrema delicadeza del escenario, la dirigencia del FC Andorra activó de inmediato un protocolo de contención integral. El club puso a disposición de Owono un equipo de profesionales de la salud mental que lo acompañan de manera constante con el objetivo de ayudarlo a procesar que el desenlace fue producto de una lamentable e infortunada acción de juego.
Dentro del trabajo terapéutico, los especialistas apelan a recursos audiovisuales e historias de otros deportistas que debieron afrontar situaciones traumáticas de similar magnitud dentro de un campo de juego, buscando que el arquero pueda reconstruir gradualmente su estabilidad emocional. Asimismo, el sostén familiar ha sido clave: su madre viajó especialmente a Andorra para permanecer a su lado, mientras que desde el País Vasco —lugar de residencia del resto de su familia— se ha realizado un firme pedido de respeto a la intimidad y al trabajo de los profesionales, debido a la agobiante presencia de guardias periodísticas en el domicilio familiar.
La desgarradora vivencia familiar y el dolor en Navahermosa

El drama trasciende por completo los límites del terreno de juego y alcanza de manera dolorosa a la familia del delantero fallecido. Alejandro, vecino de la localidad de Navahermosa y cercano al círculo íntimo de la víctima, relató en el programa Y ahora Sonsoles (Antena 3) el dramático momento en que el padre de Jesús de Miguel presenció el accidente por televisión mientras se encontraba en un hotel: «El papá estaba viendo el partido y cuando vio la entrada empezó a llorar y a sentirse mal por su hijo. Viendo la gravedad de la situación, tomó de inmediato un vuelo hacia Tenerife».
La noticia generó un profundo luto en Navahermosa, pueblo natal del futbolista de 30 años, donde era una figura sumamente querida y respetada por los vecinos. La alcaldesa de la localidad, María Soledad Ortiz, expresó la desolación de toda la comunidad al diario ABC: «El pueblo está muy triste porque es una pérdida muy grande, era muy joven». La jefa comunal confirmó además que se mantiene en contacto diario con la madre del deportista para brindarle el apoyo de toda la localidad en este devastador momento.
