La ilusión de los hinchas de Boca Juniors sumó un condimento místico y de fuerte impacto nostálgico. A pocas semanas de disputar la final de la Copa Sudamericana frente a Atlético Mineiro —el próximo 21 de noviembre en el estadio Metropolitano de Barranquilla—, una publicación oficial de la Conmebol encendió las esperanzas del pueblo xeneize, que busca cortar una racha de 18 años sin títulos internacionales.
A través de su cuenta oficial en la red social X, la entidad sudamericana difundió una imagen promocional de Leandro Paredes donde se dejan ver pistas claras sobre la combinación de indumentaria que utilizaría el conjunto de La Ribera en la gran final: la clásica camiseta titular azul y oro acompañada por el pantalón amarillo.
¡Leandro Paredes, el corazón de @BocaJrsOficial! 🔵🟡 https://t.co/ffZcICRXz8
— CONMEBOL Sudamericana (@Sudamericana) November 6, 2026
La coincidencia histórica con la Copa Libertadores 2007
La elección de los pantalones amarillos junto a la camiseta titular no es un dato menor para la memoria futbolera de Boca. La última vez que el equipo lució ese uniforme en un partido decisivo a nivel continental fue en la final de vuelta de la Copa Libertadores 2007, ante Grêmio en Porto Alegre.
En aquella histórica noche en tierras brasileras, el equipo conducido técnicamente por Miguel Ángel Russo se impuso con un categórico 3-0 (cerrando un global aplastante de 5-0 en la serie) con una actuación consagratoria de Juan Román Riquelme, actual presidente de la institución, autor de los dos goles en la vuelta.
A la espera de la confirmación formal por parte del comité organizador de Conmebol respecto al arbitraje y las prendas oficiales de ambos finalistas, este guiño indumentario alimentó las expectativas de los fanáticos que sueñan con volver a alzar un trofeo continental en suelo colombiano.
