Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia volvió a demostrar por qué es el último campeón de la Liga de Desarrollo tras conseguir una victoria formidable y agónica fuera de casa.
En una noche cargada de dramatismo absoluto y alto vuelo ofensivo, el conjunto chubutense superó a Independiente de Oliva por un ajustadísimo 90-87 en suelo cordobés. Con este resultado, el Verde reafirma su chapa de candidato y sostiene firmemente su ambición de volver a ser el gran protagonista de la temporada regular.
Jesús Centeno brilló en un duelo electrizante de ida y vuelta
Desde el salto inicial, el choque expuso una paridad brutal. Ambos planteles desplegaron un juego perimetral letal y una enorme capacidad de anotación que mantuvo el marcador en tablas de forma constante. Ninguno de los dos equipos logró sacar ventajas considerables en el tanteador, alternándose el liderazgo del juego a lo largo de todo el encuentro.
La ofensiva de la escuadra patagónica contó con una actuación consagratoria de Jesús Centeno, quien se transformó en la figura indiscutible de la velada al despacharse con 23 puntos en su cuenta personal. Por el lado del dueño de casa, Horen y Tolosa encabezaron la resistencia cordobesa aportando 20 unidades cada uno para sostener el choque con vida hasta la última posesión.
Dramatismo en el cierre: la bomba del empate que no entró
El suspenso se mantuvo al límite hasta el mismísimo silbatazo final. A falta de escasos segundos para la conclusión del juego y con el marcador marcando la brecha de tres puntos en favor de la visita, Independiente de Oliva elaboró una última jugada estratégica con la chance concreta de mandar el partido a tiempo suplementario mediante un tiro de tres puntos.
Sin embargo, el lanzamiento desesperado del conjunto local no encontró la red y el pitazo de los jueces desató el festejo comodorense. Con esta valiosa victoria en la ruta, Gimnasia de Comodoro da un golpe de autoridad, demuestra temple de campeón en momentos de máxima tensión y encamina su paso arrollador en el torneo nacional.
