El fenómeno fue avistado desde Río Mayo, Esquel, El Calafate y varias localidades del sur. Expertos en turismo astronómico señalaron que el resplandor se debería al reingreso a la atmósfera de restos de un cohete espacial chino.
Una llamativa e inusual escena sorprendió este lunes por la noche a los habitantes de diversas localidades de la Patagonia. Una potente luz atravesó el firmamento dejando tras de sí una extensa estela luminosa, desencadenando infinidad de conjeturas y viralizándose rápidamente en las redes sociales.
En Chubut, los registros principales provinieron de Río Mayo y Esquel, donde los vecinos captaron imágenes del objeto luminoso. Sin embargo, la visibilidad del fenómeno fue regional: testimonios e imágenes similares se multiplicaron en Santa Cruz, abarcando puntos como El Calafate, Pico Truncado, Fitz Roy y Las Heras.

Las características del fenómeno observado en la región
Los testigos coincidieron en describir un objeto brillante en movimiento constante que abarcaba gran parte del cielo patagónico:
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Estela y tonalidad: La luz avanzó en el firmamento dejando un rastro blanco prolongado. En varios sectores, la observación detalló un resplandor anaranjado que descendía de manera lenta hacia el horizonte.
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Alcance geográfico: La convergencia de reportes entre Chubut y Santa Cruz confirmó de inmediato que no se trataba de un hecho aislado, sino de un evento observable a gran escala en la región patagónica.
La explicación científica: ¿un cohete chino en desintegración?
A medida que aumentaba la curiosidad popular, especialistas en observación astronómica brindaron la primera hipótesis técnica sobre lo ocurrido. Desde la organización RS Astroturismo (proyecto con sede en Río Gallegos liderado por el guía profesional Ricardo Soulez), indicaron que el avistamiento coincide con el reingreso a la atmósfera terrestre de restos del cohete espacial CZ-2C, de origen chino.
Basados en datos orbitales: El reingreso de los fragmentos del vehículo de lanzamiento estaba programado para las inmediaciones del domingo 2 de noviembre, fecha plenamente coincidente con los avistamientos registrados en el sur argentino.
De confirmarse formalmente esta hipótesis, la intensa luz y la traza brillante que cautivaron a los patagónicos habrían sido producidas por el proceso de combustión y desintegración del material espacial al impactar contra las capas densas de la atmósfera.
