El panorama financiero de la Argentina encendió todas las alarmas en el inicio de noviembre.
En medio de un clima de alta volatilidad internacional y tensiones domésticas, el riesgo país no detuvo su tendencia alcista, quebró la barrera psicológica de los 800 puntos y cerró en 805 puntos básicos, marcando un pico máximo en lo que va del año con un salto diario del 2,3%. Este deterioro en las cotizaciones se produce en la antesala de las elecciones legislativas en Estados Unidos y combina un escenario de recesión económica interna con complicaciones crecientes en el frente cambiario.
La devaluación en Brasil y las dudas que asaltan a Wall Street
El frente externo se transformó en un detonante clave para la deuda soberana local. Tras el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil y la posterior devaluación del real, el principal socio comercial de la Argentina incrementó las presiones sobre el mercado regional. La debilidad de la moneda brasileña pone bajo la lupa la competitividad del tipo de cambio argentino y reduce el margen del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para acumular reservas internacionales.
A este cuadro se le suman las dudas del mercado respecto al Programa Financiero 2026-2027, la dinámica de la actividad económica en recesión y las elecciones legislativas en Estados Unidos. De acuerdo a analistas de la city, un eventual traspié del oficialismo estadounidense podría generar incertidumbre sobre el respaldo político del gobierno de Donald Trump hacia las metas financieras del país. En el mercado de bonos, el Grupo SBS y PPI informaron bajas generalizadas de entre 0,3% y 0,7% en Globales y Bonares, acumulando un desplome del riesgo país del 14,3% desde el balotaje brasileño y de un 100,2% desde el piso de 402 puntos registrado el pasado 10 de julio.
El dólar trepa a $1.545,50 y el Banco Central frena la compra de reservas
La tensión también se trasladó con fuerza al mercado cambiario. El tipo de cambio mayorista experimentó una escalada de $11,50 en la jornada, ubicándose en los $1.545,50 por unidad ante una firme demanda de divisas. En paralelo, el BCRA concluyó la rueda sin poder concretar compras netas de dólares, acumulando cuatro jornadas sin intervenciones compradoras sobre las últimas seis disputadas desde los comicios en el país vecino.
El jefe de Research de Romano Group, Salvador Vitelli, remarcó que se trata de la octava rueda del año en la que la autoridad monetaria no logra sumar divisas al mercado, concentrándose la mitad de esos episodios en las últimas dos semanas. Este freno en la acumulación de divisas compromete el plan pautado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un contexto donde los inversores reacomodan sus carteras ante la creciente incertidumbre política y económica.
