El líder español criticó a la ultraderecha antes de la Cumbre Iberoamericana.
Las relaciones bilaterales entre la Argentina y España sumaron un nuevo capítulo de fricción política tras las explosivas declaraciones vertidas por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Tensión diplomática en Barcelona, dardo indirecto y contexto electoral
En la antesala de la Cumbre Iberoamericana que se desarrollará en Madrid entre el 4 y el 5 de noviembre, el mandatario ibérico lanzó una solapada crítica dirigida a Javier Milei durante su participación en un foro político celebrado en Barcelona, donde dio a entender que el jefe de Estado argentino no gobierna en función de las necesidades de su población.
Sin mencionar de manera explícita al libertario pero aludiendo directamente a su alineamiento geopolítico, Sánchez enfatizó: «España se gobierna desde España, no desde Washington, Tel Aviv, Moscú o Buenos Aires». La arremetida del líder del PSOE se produce en un escenario de extrema sensibilidad política de cara a las elecciones generales fijadas en España para el próximo 29 de noviembre.
En ese marco, apuntó contra las alianzas entre las fuerzas locales opositoras y la denominada «internacional ultraderechista», advirtiendo que para esos sectores «la confrontación no es sólo un medio para alcanzar el poder, es un fin en sí mismo» con el cual buscan desmantelar el modelo social y de bienestar europeo.
Viaje de la comitiva argentina, coincidencias y agenda sin bilateral
La comitiva argentina encabezada por Milei tiene previsto emprender el vuelo hacia la capital española durante las últimas horas de este martes. La delegación oficial estará integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el ministro de Relaciones Exteriores,Pablo Quirno, en lo que representará un nuevo desembarco del mandatario en suelo europeo tras las duras descalificaciones que pronunció meses atrás contra la gestión del gobierno socialista.
A pesar de las marcadas diferencias ideológicas y los cruces verbales, ambos mandatarios deberán compartir espacios de protocolo institucional durante las jornadas de la cumbre, incluyendo la clásica fotografía oficial de los jefes de Estado, la ceremonia inaugural y las sesiones plenarias.
No obstante, fuentes diplomáticas confirmaron de forma tajante que no existe ningún tipo de audiencia o reunión bilateral en agenda entre ambos líderes, descartando un acercamiento privado durante la estadía.
