El canciller Pablo Quirno encabezó en el Palacio San Martín el encuentro con la avanzada de la Santa Sede y referentes de la Conferencia Episcopal. Durante la reunión se afinaron los aspectos operativos, de seguridad y traslado para la histórica visita del Sumo Pontífice.
A menos de una semana del arribo del papa León XIV al país, el Gobierno nacional recibió este lunes en el Palacio San Martín a la tercera y última delegación enviada por el Vaticano para coordinar los tramos finales del operativo logístico.
De la reunión participó el canciller Pablo Quirno, acompañado por el secretario de Culto, Agustín Caulo; el subsecretario de Despliegue Territorial del Ministerio de Seguridad, Héctor Cajida; la funcionaria de la Secretaría General de la Presidencia, Mara Gorini; y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Marcelo Colombo.
Por parte de la Santa Sede, la comitiva estuvo integrada por el responsable de la Oficina de Viajes encargado de coordinar la gira y el conductor oficial del papamóvil, quienes supervisaron junto a los funcionarios locales las actividades previstas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
“Estamos a menos de una semana de que el santo padre llegue a la Argentina y estamos ultimando los detalles de la visita. Muy contentos y esperanzados”, expresó el canciller Quirno al término del cónclave, y añadió: “No faltan detalles, sino que se va haciendo el ajuste ultra fino de todos los dispositivos de seguridad, comunicación y de traslados”.
Ajuste fino en seguridad y traslados
El cónclave sirvió para repasar el diagrama de seguridad y la hoja de ruta que el Pontífice cumplirá desde el próximo domingo 8 de noviembre, fecha prevista para su llegada en un vuelo procedente de Uruguay.
Entre los puntos evaluados figuran los anillos de protección ciudadana, los cortes de tránsito en los centros urbanos y la coordinación de los traslados terrestres y aéreos que conectarán las distintas agendas oficiales en Buenos Aires, Luján y la provincia mediterránea, ante la masiva movilización de fieles esperada en cada una de las escalas.
