Zelensky y Putin señal paz verdadera. Rusia lanzó un nuevo ataque masivo con drones contra varias regiones de Ucrania durante la noche del lunes, en lo que el presidente Volodimir Zelensky calificó como “una señal clara” de que Moscú no tiene intención de alcanzar una paz verdadera.
La ofensiva, que incluyó 117 drones de ataque, coincidió con la vigencia de una propuesta de alto el fuego planteada por Estados Unidos el pasado 11 de marzo.
“Anoche hubo otras 117 pruebas en nuestros cielos de cómo Rusia continúa prolongando esta guerra – 117 drones de ataque, la mayoría Shaheds”, afirmó Zelensky, destacando que una cantidad significativa fue derribada por las defensas aéreas ucranianas.
El mandatario precisó que las regiones de Dnipro, Sumy, Cherkasy y otras zonas del país fueron blanco de la ofensiva. En Kryvyi Rih, ciudad del centro del país, los drones impactaron contra una empresa local e infraestructuras civiles. En Okhtyrka, en la región de Sumy, resultaron afectados comercios, viviendas y servicios básicos. Además, se reportaron bombardeos en comunidades de Donetsk, Kharkiv y Zaporizhzhia.
Zelensky afirmó que “lanzar ataques de esta magnitud después de negociaciones de alto el fuego es una señal clara para el mundo entero de que Moscú no tiene intención de buscar una paz real”. Añadió que con cada ataque nocturno, Rusia responde “no” a la propuesta de alto el fuego promovida por Washington.
El presidente ucraniano también pidió asistencia inmediata para los ciudadanos afectados y reclamó una respuesta internacional más firme: “Debe haber una presión clara y acciones contundentes del mundo hacia Rusia – más presión, más sanciones por parte de Estados Unidos – para detener los ataques rusos”, sostuvo.
Acuerdo condicionado
Estados Unidos anunció este martes que alcanzó acuerdos separados con Ucrania y Rusia para reducir tensiones en el mar Negro y establecer una prohibición de ataques contra instalaciones energéticas. Sin embargo, el Kremlin aclaró que estos compromisos solo entrarán en vigor si se levantan las sanciones occidentales contra su sector agrícola.
La Casa Blanca detalló en dos comunicados que los contactos con Moscú y Kiev se llevaron a cabo entre el 23 y el 25 de marzo en Riad, Arabia Saudita. En ellos, Washington aseguró haber acordado con ambas partes garantizar la navegación segura en el mar Negro, evitar el uso de buques comerciales con fines militares y eliminar el uso de la fuerza en esa zona estratégica.
El Kremlin comunicó que Rusia y Estados Unidos acordaron que la tregua energética de 30 días se aplique a oleoductos, centrales eléctricas y refinerías. Las “infraestructuras de generación y transmisión de electricidad” tampoco se verán afectadas, precisó Moscú.
Según un comunicado de la presidencia rusa, la lista de instalaciones afectadas fue “acordada entre Moscú y Washington”. Entre las infraestructuras también figuran las centrales nucleares y las represas hidroeléctricas, infraestructuras especialmente sensibles, que Kiev y Moscú se han acusado repetidamente de atacar en los últimos tres años.
Tras el anuncio de Washington, Rusia advirtió que no aplicará el acuerdo sin garantías concretas. El Kremlin exige el levantamiento de las sanciones que pesan sobre su comercio de cereales y fertilizantes, incluyendo la reconexión al sistema SWIFT del banco agrícola Rosseljozbank, el acceso a repuestos para maquinaria agrícola, y el desbloqueo de servicios portuarios para barcos mercantes rusos.