Una tarde de calor extremo en Playa Unión terminó en un violento enfrentamiento que involucró a unos 400 adolescentes. La pelea, que enfrentó a jóvenes de Trelew y Rawson, obligó a un amplio despliegue policial y derivó en cuatro demoras y una mujer atendida por un ataque de epilepsia.
El incidente ocurrió el lunes por la tarde en el anfiteatro de la localidad balnearia, en una jornada donde los termómetros superaron los 37°C. Según relató el jefe de la Comisaría de Playa Unión, Juan García, cientos de jóvenes se habían congregado para jugar al fútbol y, aunque no se registró consumo de alcohol, un conflicto entre grupos de las dos ciudades vecinas desató la violencia. Según ADNsur.
Golpes, piedras y una crisis de salud
La situación escaló rápidamente. La pelea inicial, que comenzó a golpes de puño, se amplió cuando más adolescentes se sumaron al enfrentamiento. Los disturbios se extendieron desde el anfiteatro hacia el gimnasio municipal y calles aledañas, donde se registraron corridas y lanzamiento de piedras.
En medio del caos, una mujer que se encontraba en las inmediaciones sufrió un ataque de epilepsia, presuntamente a causa del nerviosismo generado por los incidentes. La persona fue asistida y contenida por el personal de guardavidas que trabajaba en la zona.
Refuerzos policiales y cuatro menores demorados
Ante la magnitud del conflicto, la Comisaría de Playa Unión solicitó refuerzos. Al operativo se sumaron móviles del área de operaciones y personal en bicicletas, logrando finalmente contener la situación después de aproximadamente una hora de procedimiento.
Como resultado de la intervención, cuatro menores, todos oriundos de Trelew, fueron demorados. Los adolescentes fueron puestos a disposición del Servicio de Protección de Menores, trasladados a su ciudad y entregados a sus padres. Las autoridades aclararon que, afortunadamente, no se registraron lesionados ni daños materiales a pesar de la gravedad del episodio.
Medidas preventivas ante el calor y las concentraciones
El jefe policial, Juan García, adelantó que se reforzarán las tareas preventivas en el sector, especialmente durante jornadas de altas temperaturas que favorecen la concentración de jóvenes. «El calor hace que se junten muchos menores. Vamos a tratar de enfocarnos más en disuadir y controlar este tipo de concentraciones para evitar hechos de agresión».
Este violento episodio en uno de los principales puntos de recreación costera de Chubut pone de relieve los desafíos de seguridad durante la temporada estival y la necesidad de coordinar esfuerzos para prevenir situaciones similares en el futuro.




