La Corte Suprema de Brasil rechazó nuevamente el pedido de hospitalización presentado por la defensa del expresidente Jair Bolsonaro, tras un accidente ocurrido mientras se encontraba detenido
El máximo tribunal consideró que no existen fundamentos médicos suficientes para autorizar su traslado a un centro de salud privado. La información fue extraída de C5N.
El juez Alexandre de Moraes desestimó la solicitud para que Bolsonaro sea atendido fuera de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia. La resolución se basó en informes oficiales elaborados por la Policía Federal, los cuales descartan lesiones de gravedad y señalan que el exmandatario solo presenta heridas leves.
El incidente se produjo durante la madrugada, cuando Bolsonaro cayó de su cama dentro de la celda y golpeó su rostro contra un mueble. A pesar de la preocupación expresada por su entorno, los peritajes médicos concluyeron que no era necesaria una internación externa.
El reclamo de la defensa y la reacción familiar
La esposa del expresidente, Michelle Bolsonaro, dio a conocer la situación a través de redes sociales, donde manifestó su preocupación por la demora en la atención médica inicial y cuestionó la negativa judicial. Según explicó, la defensa presentó informes clínicos y solicitó exámenes complementarios para justificar el traslado.
No obstante, desde el Supremo Tribunal Federal recordaron que cualquier derivación médica fuera del ámbito penitenciario debe contar con autorización expresa del tribunal y con fundamentos clínicos sólidos.
El estado de salud del exmandatario
Bolsonaro arrastra desde hace años complicaciones de salud derivadas del ataque con arma blanca sufrido durante la campaña electoral de 2018. Ese episodio le ocasionó múltiples cirugías abdominales y secuelas digestivas que aún persisten.
A comienzos de enero, el exjefe de Estado había sido internado brevemente por un cuadro de hipo persistente y hernias, pero regresó a su lugar de detención tras recibir el alta médica.
Un contexto judicial complejo
El expresidente cumple una condena de 27 años de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado posterior a las elecciones de 2022. En ese marco, la Corte Suprema ya rechazó en reiteradas oportunidades pedidos de arresto domiciliario y otras medidas alternativas, pese a los argumentos de su defensa sobre el deterioro de su salud.
Con esta nueva resolución, la Justicia brasileña ratifica su postura de mantener a Jair Bolsonaro bajo custodia sin excepciones médicas, salvo que existan pruebas clínicas contundentes. El caso continúa generando repercusión política y mediática dentro y fuera de Brasil.




