El gobierno de Javier Milei alineó su posición con la de Donald Trump respecto a Venezuela, desestimando la viabilidad de elecciones libres en el corto plazo y priorizando la liberación del gendarme Nahuel Gallo, según fuentes oficiales.
La administración libertaria respalda abiertamente el plan del ex presidente estadounidense para conducir a Venezuela tras la intervención militar, marcando un giro en su discurso inicial. Este respaldo llega luego de que el propio Milei elogiara a la líder opositora María Corina Machado y mantuviera contactos con el presidente francés, Emmanuel Macron, sobre la crisis venezolana. Según Noticias Argentinas.
El argumento de Casa Rosada: «Llamar a elecciones es un delirio»
Fuentes cercanas al despacho presidencial fueron contundentes al explicar la postura argentina. Sostienen que «llamar a elecciones es un delirio», argumentando que persiste «la estructura armada de lo que fue el gobierno de Nicolás Maduro». Según esta visión, en el actual contexto «no podría haber un proceso de libre elección» que garantice transparencia y seguridad.
Esta posición se alinea directamente con las declaraciones de Donald Trump, quien días atrás desestimó el liderazgo de María Corina Machado: «Creo que le sería muy difícil estar al frente del país. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país. Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto». El republicano anticipó que Estados Unidos se haría cargo de los destinos del país caribeño, una postura que ahora encuentra eco oficial en Buenos Aires.
De la ambigüedad inicial a la alineación con Washington
El camino hacia esta definición no fue lineal. El mismo sábado del desembarco de tropas norteamericanas en Venezuela, Milei había elogiado a Machado y hablado por teléfono con Macron sobre la situación en el país caribeño. Sin embargo, la diferencia marcada por Trump terminó inclinando la balanza.
Desde entonces, según confiaron a Noticias Argentinas voces con acceso al despacho presidencial, en la administración libertaria celebran el accionar del republicano. Este alineamiento se consolidó el pasado lunes, cuando el canciller Pablo Quirno salió a desmentir una información periodística que sugería que Milei trabajaba para la asunción del referente opositor Edmundo González Urrutia.
La prioridad humanitaria: la espera por el gendarme Nahuel Gallo
Más allá de las consideraciones políticas, en el gobierno argentino hay una preocupación concreta y humana. Pasadas más de 72 horas del despliegue estadounidense, la «mesa chica» que rodea a Milei mantiene expectativas por el estado del gendarme argentino Nahuel Gallo, privado de su libertad en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024.
En Balcarce 50 son cautelosos pero esperanzados. «Por el momento no ha habido cambios, pero estamos en vísperas de información», expresaron fuentes oficiales. Esta postura es consonante con el reclamo del embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, quien exigió la inmediata liberación del gendarme ante el Consejo de Seguridad.
La posición del gobierno argentino refleja un cálculo estratégico que prioriza la alianza con Washington y una evaluación realista -según su perspectiva- de las condiciones en Venezuela, sin descuidar el objetivo inmediato de recuperar la libertad de un ciudadano argentino detenido.




