Zarpó el tangonero Mar Sur. En la noche del martes soltó amarras de la escollera norte del puerto de Mar del Plata el buque congelador tangonero Mar Sur de los empresarios Tuteur.
El buque despachó a zona de pesca para explorar la zona habilitada a la pesquería de la especie langostino arriba del paralelo 41°S fuera del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza, según publicó Parte de Pesca.
Excepto ese buque el resto de la flota congeladora tangonera sigue amarrada en los puertos bonaerenses y patagónicos en el marco de una delicada situación por el contexto de crisis que afronta la industria pesquera en general y la langostinera en particular.
Desde el sector sostienen que la combinación de una elevada carga impositiva y un marco laboral desactualizado ha llevado a la flota que pesca langostino y procesa a bordo esté en una situación crítica.
“Mientras que el costo internacional de una tripulación es el 33% de la producción de un barco, hoy en la Argentina equivale al 60%”, advierten las cámaras empresariales y las independientes con buques congeladores tangoneros al explicar por qué a pesar de haberse abierto la pesquería de langostino en aguas nacionales, los barcos permanecen todos amarrados a puerto.
De acuerdo con las entidades, la industria pesquera argentina ha sido históricamente un pilar clave en la economía nacional, generando más de 46.000 empleos directos y exportaciones que, en 2024, superaron los 1.981 millones de dólares.
Sin embargo, advierten que la falta de medidas para aliviar la presión fiscal sobre las empresas pesqueras y la negativa a modernizar un convenio colectivo de trabajo que no refleja la realidad actual de la actividad han llevado a un punto crítico a todo el sector.
Las cámaras empresariales han aclarado que no se impulsa una rebaja salarial de las tripulaciones, sino una readecuación de los ‘valores de referencia dolarizados’ que se fijaron hace dos décadas para la liquidación del concepto “producción”, y hoy están absolutamente desfasados respecto a los valores actuales de los mercados.
Así las cosas, el planteo se mantiene con toda la flota paralizada, excepto el barco de Pescargen, un solo buque no es representativo del sector, y se espera que haya nuevos acertamientos entre las partes de modo que las empresas y sindicatos intenten encontrar puntos de entendimiento para destrabar la situación.