En medio del escándalo por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Eduardo Menem defendió públicamente a su hijo Martín y a su sobrino Eduardo “Lule” Menem.
Cuestionando lo que considera un “manoseo” de su apellido y un intento de condena anticipada.
El exsenador nacional y hermano del expresidente Carlos Menem aseguró que las denuncias contra su familia carecen de fundamentos sólidos y responden a lo que definió como una “campaña de desprestigio”.
“Están manoseando de más mi apellido y el de mi familia. En la historia reciente del país hubo muchos casos donde se hicieron denuncias falsas que mancillaron nombres. ¿Quién devuelve esa mancha?”, planteó en declaraciones televisivas.
El contexto del caso ANDIS
La polémica surgió a partir de los audios filtrados del extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, que involucran a dirigentes cercanos al oficialismo. Entre ellos aparece Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia y hombre de confianza de Karina Milei.
Además, Martín Menem, hijo del exsenador y actual presidente de la Cámara de Diputados, también quedó bajo la lupa pública.
Según C5N, Eduardo Menem insistió en que su familia no constituye ningún “clan político” y remarcó que son “descendientes de un inmigrante que trabajó en el país y nos dio educación”.
Encuesta y repercusiones políticas
En paralelo, una encuesta realizada por la consultora Zubán Córdoba reveló el impacto del escándalo en la opinión pública. El 56% de los consultados consideró que el presidente Javier Milei debería enfrentar un juicio político por el caso de presuntas coimas en la compra de medicamentos.
El sondeo también mostró que un 65,5% de los argentinos cree que Karina Milei y los primos Martín y “Lule” Menem deberían renunciar a sus cargos y ponerse a disposición de la Justicia.
El escándalo en torno a la ANDIS continúa escalando y golpeando de lleno a la familia Menem, que responde con la defensa pública de Eduardo Menem y con un escenario político cada vez más complejo para el oficialismo.