En una de sus primeras intervenciones tras su regreso a la radio, el conductor Alejandro “Baby” Etchecopar lanzó una crítica frontal y personal contra el presidente Javier Milei, cuestionando su prioridad y empatía en medio de la crisis económica y los incendios en la Patagonia.
El periodista, quien aclaró haber votado al libertario, utilizó su espacio en Radio Rivadavia para expresar una profunda decepción con la gestión y la actitud presidencial. Según Noticias Argentinas (NA).
Etchecopar cargó contra lo que percibe como un estilo de “rockstar” del mandatario, visible en su reciente participación en un festival en Mar del Plata mientras vastas extensiones del sur ardían. «Cuidámelo a Javi… yo creo que Javi se descuida solo», advirtió, trazando un paralelismo con lo que criticó en gobiernos anteriores. Su desencanto se tradujo en una frase lapidaria: «No he visto en estos dos años y medio… que Javier tenga un ápice de amor por la gente».
Una crítica dura: del hambre a la desconexión en la Patagonia
El conductor no se limitó a cuestionar la imagen pública. Fue directo al evaluar el impacto concreto de las políticas en la vida de las personas. «Creo que no le importa un carajo la gente, el que transpira, el que no puede pagar la luz», afirmó. Para Etchecopar, la situación de fondo no ha mejorado, sino que se ha transformado: «La única diferencia es que el hambre te lo hicieron en 12 cuotas, pero las necesidades son las mismas».
El contexto de los incendios forestales que devastan Chubut y otras provincias sirvió como telón de fondo para un reclamo de estadista. «Se está quemando la Patagonia… no es momento para que vaya a cantar en un escenario. El Presidente tiene que ser estadista», sentenció, reflejando un malestar que trasciende lo partidario y apela a una expectativa de seriedad y presencia en la crisis.
“La culpa es nuestra”: una mirada sobre la sociedad y el periodismo
En un tramo reflexivo de la entrevista, Baby Etchecopar trasladó parte de la responsabilidad del escenario político a la sociedad y a sus colegas. En diálogo con el periodista Mariano Fernández, de Noticias Argentinas, cuestionó: «¿Cuándo vamos a volver a tener un señor Presidente?». Su respuesta fue categórica y apuntó a un mecanismo más profundo: «La culpa no es de los presidentes, es nuestra. A los presidentes los hacemos nosotros».
Esta autocrítica colectiva se extendió al rol de la prensa. El conductor apuntó contra lo que considera un periodismo complaciente: «Si vos tenés periodistas genuflexos y obsecuentes que le dan las preguntas anotadas… la culpa no es del Presidente, el tipo se bandea». Con esta mirada, Etchecopar complejiza la crítica, señalando que un liderazgo cuestionable es también producto de una sociedad y unos medios que no siempre exigen y fiscalizan con la contundencia necesaria.
Las palabras de Baby Etchecopar, un referente mediático que supo ser crítico de gestiones anteriores y que ahora expresa desilusión con quien votó, resuenan como un termómetro del malestar que cruza a una parte de la sociedad. Más allá del apoyo o rechazo a sus dichos, su intervención instala un debate incómodo sobre el estilo de gobierno, la prioridad en la agenda pública y la responsabilidad compartida en la calidad de la democracia.




