Bomberos del Conurbano se suman al combate del fuego en Chubut.
La solidaridad y el profesionalismo de los cuarteles bonaerenses cruzan las fronteras provinciales para asistir a la Patagonia en su momento más crítico. En las últimas horas, efectivos de los cuerpos de Bomberos Voluntarios de Esteban Echeverría y Lomas de Zamora partieron rumbo al sur para integrarse a la Brigada Forestal de la Federación Bonaerense.
Esta movilización forma parte de un esquema de relevos y refuerzos que busca sostener el combate frente a los incendios forestales que ya han devastado miles de hectáreas de bosque nativo y amenazan diversas poblaciones rurales en territorio chubutense.
Refuerzos bonaerenses para la Brigada Forestal
El contingente que viaja hacia la zona de desastre está integrado por la sargento Sabrina Gerez, perteneciente al cuerpo de Lomas de Zamora, y el suboficial principal Mauro Lombardi, de Esteban Echeverría, quien ya cuenta con experiencia previa en este tipo de operativos.
Según VIVE, la designación de estos efectivos responde a la necesidad de contar con personal especializado en incendios de interfase y forestales, capaces de operar en terrenos de alta complejidad bajo las condiciones climáticas extremas que actualmente imperan en la cordillera.
Emergencia ígnea y financiamiento nacional
La llegada de los bomberos del conurbano se produce en un marco institucional de alerta máxima. El Gobierno nacional oficializó recientemente, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia, la Emergencia Ígnea para las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa.
Esta medida legal viene acompañada de una fuerte inyección económica; el Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso una asignación de más de 129 mil millones de pesos destinada a fortalecer el equipamiento, la capacitación y el funcionamiento operativo de las más de mil asociaciones de bomberos voluntarios que integran el sistema nacional.
Un sistema de voluntarios ante la crisis climática
La participación de Gerez y Lombardi subraya la importancia del federalismo en la gestión de catástrofes. Mientras los gobernadores patagónicos presionan en el Congreso por una ley definitiva de Emergencia Ígnea, el despliegue en el terreno no se detiene.
Los fondos asignados permitirán a los cuarteles de origen reponer el vestuario técnico y los elementos de protección personal que sufren un desgaste acelerado en el combate contra las llamas. La labor de estos voluntarios, que dejan sus hogares para enfrentar el fuego en la Patagonia, es hoy el pilar fundamental de la respuesta civil ante la crisis climática que golpea al país.




